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martes, 13 de diciembre de 2016

Humanos sin Recursos #RRHH

Piensa por un momento; tanto si eres candidato, como si eres reclutador, que crees que las nuevas tendencias de selección, Marca de Empleador -Employer Branding-, la visibilidad o diferenciación como parte de tu estrategia y otras memeces como estas no harán más que incrementar el tiempo y el coste de tus procesos. O que como aspirante, no tienes tiempo para estar "charlando" con desconocidos. 

Siempre hay cosas más importantes. ¡¡Perfecto!! Esas son tus condiciones. 


Foto Ximo Salas @xsalas

8:30 a.m. Un País, España. Una ciudad cualquiera. Una empresa cualquiera. Un día cualquiera. Departamento de Recursos Humanos (#RRHH): Necesitamos un ingeniero ¡Urgente! ¿Qué podemos hacer?
Manifiesto Cluetrain: Tesis 36. Las empresas deben preguntarse a sí mismas hasta dónde llega su cultura corporativa.

Paso Uno 9:00 a.m.

En la Empresa. Empezamos a tomar conciencia... 

No podemos crear de la nada lo que no tenemos, así que ponemos un anuncio en un conocido portal de empleo -¡Un poco caro no!-. Unas horas después tenemos 378 candidatos. Maravilloso. Increíble. Sorprendente. Esto funciona. 

Nada de nada, cuando nos ponemos a repasar los perfiles de nuestros futuros empleados, nos encontramos el más variopinto y heterogéneo grupo de seres humanos que buscan cualquier oportunidad laboral que aparezca y se parezca a su perfil profesional. Lo que ocurre a partir del currículum número 127 es que ya estamos desanimados, hundidos, cansados, sabemos que será muy difícil que encontremos allí lo que buscamos.

El Candidato/a. Aquí está lo que esperaba... 

Recibimos un aviso desde el portal de empleo en el que estamos registrados. ¡Eureka! este es mi puesto de trabajo, lo que buscaba. Tan apenas nos paramos a leer el detalle del anuncio, no sea que pidan inglés. Nos apuntamos por supuesto. 

No importa el sector, la empresa o que puedo saber de ella. Además siempre hay una consultora que hace la selección. Lo importante es encontrar trabajo. Luego ya veremos. 


Paso Dos 10:30 a.m.

En la Empresa. Necesito otras opciones... 

Nos ponemos a repasar viejos expedientes de anteriores selecciones. ¡Allí está! Este es mi candidato. Le llamo. No responde: “El teléfono marcado no existe o está fuera de cobertura”. ¿Una dirección de correo? Tal vez. “Error 404. El servidor informa que la dirección no existe”

El Candidato/a. Como siempre aquí no se mueve nada... 

No espera que le llamen por teléfono, eso sería un milagro -además cambió el número hace poco- ¡¡Ostras!! No lo he cambiado en el curriculum. También puede enviar un email, aunque no se que pasa pero últimamente no funciona muy bien.

De todas formas, el puesto es muy bueno pero como no tengo ningún contacto tampoco puedo hacer mucho más. Esperaré.

Paso Tres 12:30 p.m.

En la Empresa. Nerviosismo, esto no funciona... 

Comentarlo con los conocidos, amigos y personal de confianza de la empresa. Bueno. Es posible. “Yo conozco al amigo de un amigo, que es posible que”. Lo cierto es que se detecta, en algunos de los interpelados, un cierto tono de “¿Cómo van a venir a trabajar aquí?”. Disimulado claro.


¿Cómo es posible que tengamos en este país 6 millones de parados? Este comentario se hace al lado de la maquina del café. Ya son las 13:05 p.m. casi hora de comer.

El Candidato/a. Solo lo consigues si tienes enchufe... 

La mayoría de las personas que conocemos -siempre hablando de trabajo- no pueden ofrecernos nada, por desgracia tenemos pocos contactos buenos que nos puedan recomendar. Ya todos saben que buscamos trabajo de lo que sea, lo importante es encontrar algo.

A un conocido tuyo le acaba de comentar su encargado que buscan a un ingeniero, que si conoce a alguien que se lo diga. Después de 40 segundos pensando llega a la conclusión de que no conoce ingenieros, tiene amigos en el paro, pero ingenieros no que él sepa. 

Paso Cuatro 15:30 p.m.

En la Empresa. Desesperados... 

Ya por la tarde, pensando, ponemos un mensaje en LinkedIn a todos los contactos, por si conocen a alguien. Esto se traduce en “Por si suena la flauta”. Los que reciben el mensaje, lo traducen por “Otro desesperado” o los más duros “Otro pesado”.

Terminaremos la jornada pensando que hemos tocado todas las opciones posible, pero que cada vez es más difícil conseguir buenos candidatos, la gente no sabe lo que quiere.

El Candidato/a. Esto de las redes no es para mi... 

Nos cuesta entender como es posible que digan que se encuentra trabajo en las redes sociales. Abrimos un perfil en LinkedIn en un curso de esos... pero he olvidado la contraseña. La verdad es que me tengo que poner con ello un día de estos.

Voy a ver si hay algo nuevo en el portal de empleo... y ya lo dejo para mañana. 


Paso Cinco. Unas semanas después.

En la Empresa. Resignados... 

Se realiza la selección, con un esfuerzo muy alto, un coste fuera de lo normal y un resultado tal vez dudoso, no por la calidad de los candidatos, sino por su cercanía al verdadero perfil que se estaba buscado. Los candidatos no llegaron a saber quien estaba buscando que. 

Con un poco de suerte no volveremos a vivir... 8:30 a.m. ¡¡Urgente, necesitamos un ingeniero!!

El Candidato/a. Olvidados...

Y la realidad que es tozuda nos vuelve a dar la razón. Nadie se comunica con nosotros, la oferta sigue activa. Es posible incluso que dentro de unos días la vuelvan a publicar. 


Dos universos paralelos.

Si tomamos como guía la tesis 36 del Manifiesto Cluetrain (Las empresas deben preguntarse a sí mismas hasta dónde llega su cultura corporativa), y somos capaces de crear y CREER en la cultura corporativa de la empresa, podremos usarla como argumento de atracción dentro y fuera de la empresa. 

Si aprendemos a usar las nuevas herramientas de social media que nos pueden ayudar a conversar y convencer, será entonces cuando tal vez podamos cambiar alguna o incluso todas las fases del proceso de selección descritas en este post.

Universos paralelos condenados a entenderse -por el bien de los dos-, conexión que se materializa en conversaciones, proximidad, información y honestidad. No te escondas, participa, habla, comenta, oferce... 

Si cultivas tu huerto de talento, podrás recoger sus frutos. De lo contrario solo podrás tomar los que caigan al suelo del huerto del vecino.

lunes, 30 de mayo de 2016

No dejes que nadie te diga que debes hacer #MarcaPersonal

Nos vamos con “Dulce Crisis” a la 75 Feria del Libro de Madrid ¿Nos acompañas?

“Estaremos en el Parque del Retiro el Sábado 4 de junio en MAIDHISA  CASETA24 de 13:00 a 14:30 horas.”

Un paso más en este “Dulce” proyecto que empezó hace ya mucho tiempo –escribiendo la novela- y que ahora ya es una realidad. Sé presentó en sociedad por primera vez en abril y desde entonces ha ido tomando su propio rumbo. Ahora una nueva etapa y una de las más importantes… La Feriadel Libro de Madrid #FLM16 @FLMadrid.

No dejes que nadie te diga que debes hacer.


Como la protagonista de la novela, estamos en continuo cambio y en ocasiones no nos percatamos de la situación que vivimos, menos aún si son tiempos de poca estabilidad. Aunque hasta en esos momentos podemos sacar ventaja si somos capaces de creer en nosotros, de sacar fuerzas de donde no las hay y sobre todo de saber que es lo que quieres conseguir.

Es difícil encontrar personas ilusionadas en un proyecto, es muy fácil coincidir con personas que le quitan a uno las ganas de hacer, estos son los peores. 

¿Qué fin tiene vivir en estado de queja permanente?


No debe ser muy productivo, aunque si puede ser muy parecido a un estado de cabreo continuo. 

¿Qué motiva a estas personas?


Seguramente el no conseguir sus sueños, sus metas. Esto debe ejercer un papel determinante en culpar al resto de la humanidad de su propio fracaso. Aunque en realidad deberían pensar si ellos han puesto toda su energía o salieron vencidos antes de empezar.

¿Porqué torpedean a los demás?


Es su consuelo. Si yo no lo he conseguido, no es necesario que tu lo intentes, no lo conseguirás, ya te lo digo yo. Proyecto mi fracaso sobre ti, en realidad no puede dejar que tu lo intentes, corre el riesgo de que lo consigas.

Foto by @xsalas

Cuando decidí publicar “Dulce Crisis” algunas personas me comentaron que no veían la utilidad de esta novela en el desarrollo de mi carrera profesional. Que para mi sería más efectivo trabajar en un libro temático sobre mi profesión, que acotaría mejor mi campo profesional y mi futuro.

Tal vez no les faltará razón, de momento no lo sé, pero si tengo claro que cada una de estas personas tenían algo técnico publicado y creo –ahora- que nunca serán capaces de escribir una novela. También tengo claro que yo nunca hubiese podido escribir un libro técnico del nivel que ellos ya habían conseguido.

Si me paro a pensar un minuto, tal vez llegue a la conclusión de que su intención era trasladarme un sincero consejo profesional o tal vez proyectar en mi una frustración, algo no conseguido, que provoca el pánico de… “No lo consigas tu por favor”.

Así que desde estas líneas solo puedo decir, que no aconsejar.

“Si quieres conseguir algo, lucha con todas tus fuerzas. Si alguien te dice que no lo hagas, lucha con más fuerzas de las que tengas”

¿Te atrevas a soñar?



martes, 29 de diciembre de 2015

10 Claves para el nuevo profesional: El Exo-Empleado

“Se dueño de tu futuro profesional como lo pretendes ser del personal”


¿Por qué miramos hacia dentro? Llevamos toda la vida atando nuestra vida profesional a un proyecto, no importa si es de otro, compartido o propio. Eso está muy bien, al menos así nos hemos educado, ya que nos asegura unos ingresos que permiten –supuestamente- que nuestra vida personal se desarrolle sin sobresaltos y con una cierta estabilidad.

Perseguimos la felicidad personal, con la seguridad que nos debe proporcionar el mundo profesional.

¿Qué pasa cuando esto se rompe? Cuando estos proyectos terminan, por el motivo que sea: fracaso, despido, ruptura, agotamiento… o el malogrado cambio “para mejorar” que tiene los mismos orígenes nombrados antes, pero con connotaciones positivas –al menos como autocomplacencia-.  

Lo que ocurre es que nos quedamos desorientados, atrapados en el pasado, incluso al principio sin rumbo, porque este nos lo dieron siempre otros, los que nos pagaban, bien fuesen empresarios o clientes, no importa.

¿Y si miramos hacia fuera? Este será… es el planteamiento –ya no de futuro, más bien de presente- que debe hacer cualquier profesional de cualquier sector y de cualquier nivel o edad, no importa nada la condición o el sexo, y si se usa algo de esto será una mera excusa.

¿Cómo es eso de mirar hacia fuera? Pues es como que sigues siendo fiel a tu proyecto profesional –al que tengas-, trabajando duro, pero siendo honesto contigo mismo. Me explico, cuando desempeñamos un trabajo solemos usar nuestros conocimientos y los que vamos adquiriendo durante su desarrollo, que tomamos de diferentes fuentes: Compañeros, cursos, lecturas, vídeos, vida… y los proyectamos hacia dentro de la empresa –o proyecto-, sin darnos cuenta de que solo allí están siendo apreciados –o despreciados- y conocidos. En todo caso siendo honesto con el proyecto, como debe ser.

Ahora mira por un momento a tu alrededor, observa fuera de tu mundo actual que importancia tiene lo que sabes, como puede proyectarse tu sombra por delante de otros profesionales -¿futuros colegas?- y pon el sol detrás de ti. Haz que más personas conozcan lo que conoces, comparte y proyecta tu perfil profesional hacia fuera. No pienses que tu buen hacer –ahora- será aval suficiente en tu próximo proyecto, solo es necesario.

¿Cómo podemos hacer esto? Pues no hay formulas mágicas, ni recetas universales, lo más parecido a una idea similar es el desarrollo de tu “Marca personal”, pero para aquellos que vean en este buen concepto un problema más que un aliado, se pueden poner en práctica las claves del Exo-Empleado.

  • Clarifica lo que deseas y pídeselo, alto y claro, al mundo. No solo a tu entorno. Cuenta a los demás que puedes hacer por ellos. Algún día les puede interesar. Además, si sabes lo que quieres... ¿Por qué te pasas el día mirando al vecino?
  • Se honesto, con tu proyecto y con tu futuro. No pretendas quedar bien con todos, aprende a decir No. Que tus acciones confirmen tus valores.
  • Muestra una actitud flexible y positiva. No olvides la comunicación no verbal, no todos escuchan de forma activa.
  • Aprende, aprende, aprende… ser curioso es vital.
  • Comparte, comparte, comparte… no te preocupes por si los demás sabrán más, sino por aprender cada día para ser mejor y volver a compartir.
  • Agradece, agradece, agradece… los demás tienen sentimientos. Cultiva tu inteligencia emocional.
  • Cuida tu salud, leer y hacer ejercicio no es de cobardes.
  • Mantén contacto continuo con el mundo, no puedes estar cansado todos los días.
  • Disfruta del camino, debes tener objetivos, pero no los repases cada cinco minutos.
  • Piensa de una vez por todas que tus vidas personal y profesional tienen fronteras permeables. Concilia.
Así que si quieres tener nuevos propósitos para el 2016… aquí tienes 10.

¿Te atreves a cambiar? #Feliz2016

lunes, 17 de agosto de 2015

Inteligencia Cercana

Escribir unas líneas de recomendación en algunas redes sociales o validar algunas aptitudes/actitudes expuestas de forma aleatoria en un perfil de similares redes, sinceramente no creo que aporte mucho. Ni para el que las recibe, ni para el que las redacta o recomienda. Una vez oí de una de estas redes profesionales: “No hay nada más falso que una recomendación en LinkedIn”. Aquí lo dejo, pensemos en las que tenemos o hemos realizado.
Sin embargo puedo hablar de la excepción que confirma esta regla. En una ocasión escribiendo unas líneas de recomendación –Que me pidieron- para una excelente profesional en una de esas redes sociales, y según avanzaba en el texto, esa persona fue haciéndose más cercana, como más tangible. Cuando terminé me di cuenta de que había descrito más a una amiga que a una profesional.
Eso me hizo pensar en como describir a esas personas y esa cualidad. Personas que en ocasione se cruzan en tu camino y dejan una huella especial. Personas que tienen la capacidad de acercarse a los demás sin ser descubiertas, algo así como los soldados de elite, que además van camuflados. Pero a diferencia de estos, no con el objetivo de atacar o tomar una posición, sino para poder entender mejor a su interlocutor. Sin condicionarle.
Foto de @xsalas - "Salir de la norma"
Si lo trasladamos al campo de la Gestión de personas, nos encontramos con una cualidad que puede ser de mucho interés para cualquier gestor de equipos. Es una de las claves que puede usar cualquier directivo a la hora de trabajar con su equipo, desarrollar la capacidad de acercarte a las personas sin que estás tengan la sensación de ser interrogadas, sin sentir que están siendo controladas.
Desarrollar esta capacidad, que podemos llamar “Inteligencia Cercana”, es muy interesante para cualquier directivo en estos momentos, en los cuales se puede atacar la reputación de una persona en menos de 30 segundos. Es interesante para moverte en el mundo 2.0, con rapidez, con eficacia, sin molestar, pero siendo visto, percibiendo los matices que te interesen. Ser agresivo, descarado, impertinente, puede ser fácil. Ser cauto, integrador, orientador, mentor, coach, no lo es tanto.
Pon tus neuronas a trabajar, piensa como puedes conectar con los demás en un mundo donde lo que ahora importa, seguramente dentro de unos días estará pasado de moda o no tendrá el más mínimo interés. Crea vínculos afectivos para que tu proximidad sea efectiva pero no molesta, porque seguramente eso nunca pasará de moda, será útil.
Sean felices ahí afuera!!

domingo, 5 de octubre de 2014

Trabajo y felicidad

“Dulce siempre firmaba sus correos electrónicos con la frase “Un saludo, se feliz!”, parecía una muletilla, pero no lo era para ella, siempre la escribía pensando en su significado y sus consecuencias. En una ocasión, un compañero, en respuesta a uno de sus correos, añadió un comentario al respecto de su despedida: “Aquí se trabaja, de la vida se disfruta después del trabajo”. Dulce leyó varias veces el comentario de su compañero y pensó en  él, no tenía dudas, tampoco era feliz fuera del trabajo.”

Motivación, implicación, valores, competencias, misión, visión, habilidades… y una infinidad de calificativos completan toda una extensa bibliografía sobre gestión de empresas y sus recursos, sobre todo los humanos, tal vez los más valiosos y los más complicados de gestionar. Pero nadie habló de felicidad, al menos hasta hace poco tiempo.

Parece como si ese estado de ánimo que perseguimos todos los humanos, la felicidad, estuviese vetado en el entorno profesional y que solo fuese alcanzable en el ámbito personal. Parece un razonamiento simple, si el ser humano busca por naturaleza la felicidad de forma general y en todos los momentos de su vida, entonces: ¿Por qué no buscarla en el trabajo?
Una idea de CreaCommunity

Cuando Henry Ford en 1903 fundó Ford Motor Company e implantó la producción en serie: ¿Pensó en la felicidad de sus empleados o en la producción masiva de su Ford T? Ha pasado muchos años desde ese acontecimiento y hemos evolucionado mucho en los formatos de gestión y liderazgo de empresa, sin embargo, no ha sido hasta estos últimos años cuando nos hemos preguntado de forma general por si conseguir la felicidad o un estado de ánimo similar en el trabajo nos hará más productivos, mas eficaces, más eficientes… ¡¡Pues pongamos música!! ¿No?

Solo existe una forma de conseguir algo similar a la felicidad en una empresa, un estado de satisfacción que engloba tanto el trabajo que haces, como lo haces y los resultados que obtienes, y pasa solo por las manos (o mejor la cabezas) de las personas que tienen la responsabilidad de liderar los diferentes proyectos. Muchos pueden hacer más de lo que hacen por conseguir ese clima, es más, lo normal es que algunos con sus actuaciones y decisiones solo procuren lo contrario, reprimir, amenazar, controlar. Destruyendo así cualquier posibilidad de generar un buen ambiente entre los suyos.

Si se dedica parte del tiempo a intentar hacer felices a los demás, conseguirás lo que te propongas. Incluidos resultados. 


Y no se trata de hacer posible que se cumplan todos los deseos que tengamos, es mucho más simple. Dejar que las personas que forman un equipo tengan una conversación fluida y honesta, con toda la información necesaria, siendo conscientes de cuál es su trabajo y como este contribuye a la consecución de los objetivos generales, es más que suficiente para empezar. ¿! Te atreves ¡?

“Dulce intentaba ser feliz todos los días, con pequeñas cosas, en su casa, en el trabajo, pero sobre todo intentaba que las personas de su entorno lo fuesen, aunque solo fuese despidiendo sus correos con un “Se feliz”…”

domingo, 10 de agosto de 2014

Las Empresas sin Alma

Algunos expertos piensas que las empresas tienen Alma, mientras que otros asumen que esta Alma no es más que lo que denomina “Cultura de Empresa”, que supuestamente es aquello que diferencia a una empresa de las otras, es algo así como su personalidad, su sello de identidad.

Hay quien llega más lejos y es capaz de desarrollar un Manual con todo esto. ¿Serias capaz de describir tu Alma en un Manual? ;-)

Queda claro que las empresas están formadas por personas y estas tienen vidas, familias, compromisos, emociones, sentimientos y para algunos incluso alma. Por tanto, si una empresa está formada por personas que tienen todo esto: ¿Será la empresa una suma de estas cosas que tienen sus empleados?

No sé si las empresas tienen alma o no, ni siquiera lo considero importante, pero sí creo que las empresas pueden ser desalmadas, faltas de conciencia, crueles, inhumanas.

Cuando una empresa, en realidad su dirección, es capaz de olvidar que está formada por personas y solo piensan en sí misma como una suma de números, como una mera transacción económica. Cuando ese misma empresa en nombre de su futuro o de cualquier otro factor externo y esgrimiendo un informe maravilloso realizado por algún iluminado que no se verá afectado, es capaz de olvidar a las personas, pierde toda credibilidad, rompe cualquier contrato psicológico con su plantilla y quema parte de su futuro.

Porque aunque te asegures un mejor futuro económico (corto plazo), te costará recuperar “tu alma” (largo plazo).

Esta reflexión puede parecer banal, falta de contenido académico e incluso demagógica desde el punto de vista del trabajador, se halaga fácilmente a una mayoría despedida en oposición a la empresa que realiza esta práctica. Cierto puede ser, sin duda, pero antes de sacar estas mismas conclusiones que el autor del post sirve en bandeja de plata, realicemos una pequeña reflexión.

¿Es para ti lo mismo razón que emoción?


Importante diferencia o no, porque es posible que las emociones sean acciones desencadenadas de forma automática y subconsciente por el hombre, que surgen en momentos extremos, tal vez un poco más evolucionadas que los instintos. Y la razón no sea más que las mismas emociones pasadas por el tamiz de los valores de cada uno. Es decir, una emoción más evolucionada, menos subconsciente.

Entonces hagamos una última pregunta. Si las empresas dicen tener y definen misiones, visiones y valores, en definitiva una cultura corporativa. Porque en momentos extremos, cuando surgen las emociones, las grandes inspiraciones para salvar el futuro de la empresa…

¿No aplican esos valores a sus emociones más básicas?
Convirtiéndolas así en algo más razonable.  




lunes, 4 de agosto de 2014

¿Para quién trabajas?

En estos tiempos es fácil ver a buenos profesionales que han perdido su empleo, personas que han trabajado durante años en un mismo proyecto profesional y que ahora están solos, desorientados, con un futuro incierto y sin saber muy bien qué hacer.
Compromiso, capacidad, motivación, talento, eficacia, efectividad y un largo listado de palabras que en su significado contienen las características que la empresa quiere de un buen empleado. Y que estos profesionales han dado en mayor o menor medida y durante mucho tiempo.
Foto de @xsalas
Cuando firmas un contrato laboral, estás creando un compromiso. Se supone que un compromiso que une y vincula a ambas partes, aunque no sabemos si por igual. Trabajas para otro, pero: ¿Puedes pensar que también trabajas para ti mismo? Luego también tienes un compromiso contigo mismo.
Vale, vale, todo esto está muy bien, pero: Soy dueño de mi futuro profesional ¿No? Por supuesto, faltaría más. Entonces, llega un día en que las cosas dejan de ir bien, tu empresa o proyecto no funcionan, te quedas sin trabajo. ¿Qué paso con el compromiso? ¿Quién tenía ese compromiso? Alguien te recuerda: Es que cada parte tiene el suyo, sin la participación de ambos la cosa no funciona.
Ah! No lo sabía, que pena, porque yo no he roto el mío. Pensándolo bien, podría haber dedicado más tiempo a mi desarrollo personal y profesional, así llegado este momento no estaría solo y sin saber dónde ir. No pasa nada, tendré que empezar de nuevo.
Tal vez este sea el principio de una buena estrategia en la búsqueda de empleo, para aquellas personas que tienen experiencia y se están encontrando con que el mercado laboral les rechaza por motivos de edad.
Tal vez esta sea la única estrategia que aquellos que están activos, los que disfrutan de un trabajo actualmente, deban poner en marcha cuanto antes. El ejemplo de todos aquellos “desconocidos” –pero magníficos profesionales- que perdieron su trabajo cuando se inicio esta situación, debería servir de ejemplo para todos.
No sé si esto debe llamarse “Desarrolla tu Marca Personal”, pero sí creo que está en juego el futuro profesional de muchos.

domingo, 5 de enero de 2014

La primavera del empleo

Cuando ya estamos iniciando el camino hacia la primavera, el sol cada día nos acompaña unos minutos más, completando un ciclo que año tras año se repite en nuestra vida. Cuando dentro de unos meses ese mismo ciclo haga brotar las yemas de los arboles, la retirada de las nieves nos renueve la memoria del verde de los pastos y el sol se mantenga colgado en el horizonte durante horas. Nosotros, los humanos, habremos perdido muchas de nuestras esperanzas de inicio de año, olvidado o abandonado las clases de inglés, los kilos de menos o simplemente no veamos la proximidad de un trabajo que buscamos. Estaremos en el mes de abril con una nueva estación, con la fuerza de la naturaleza desatada, generando brotes verdes por todas partes. Y nosotros ¿Por qué no renovamos nuestros objetivos en esas fechas?  

Terminamos el año con unos datos de empleo positivos, según nos informan 107.570 personas encontraron trabajo en diciembre de 2013, es más, nos anuncian que es “el mejor dato de la serie histórica”, algo que debe ser muy extraordinario. Todos nos alegramos de esta noticia y acogemos con voluntad de año nuevo las buenas previsiones de los meses venideros: En el primer trimestre de 2014 se creará empleo neto, eso es como decir que algunos de los que ahora no tienen trabajo lo tendrán. Si dejamos de lado los tecnicismos, las palabras huecas y el uso de los datos de forma interesada, nos podemos centrar el las esperanzas de las 4.701.338 almas que en este momento desean que se cumplan estas previsiones, que iniciaron su ciclo pidiendo para la primavera un puesto de trabajo y que no abandonarán su empeño tan fácilmente.

"A ras de Verde" Foto de @xsalas
Cuesta pensar que el ser humano utilice la desgracia de otros para medrar en su medio, pero es así. Solo la naturaleza repetirá su ciclo un año tras otro, siendo igual de buena la nieve que el sol, la lluvia o el viento. Los arboles perderán las hojas para luego recuperarlas de nuevo, como un contrato indefinido con el tiempo… hasta que la muerte nos separe.

Muchos habrán perdido sus esperanzas en abril, de nuevo encontrar un empleo será una pesadilla a pesar de los anuncios de año nuevo, y desistirán, abandonaran, como el que abandona el inglés o el gimnasio. Se borraran de listas inútiles, se marcharán a otro país o simplemente se buscaran la vida en comedores sociales. Y entonces, el de turno, nos anunciará otra buena nueva: “Tendremos la segunda mejor cifra de paro en la serie histórica de datos”. Y ellos, los del anuncio, estarán haciendo gala de ese logro, medrando, gracias en parte a los datos de los “borrados” sin empleo.

Imitemos a la naturaleza. No solo debemos renovar nuestros votos de nuevos logros el 31 de diciembre. Cuando ella nos avise, allá por el 20 de marzo, tomemos de nuevo impulso, saquemos el resto de fuerzas. Es posible que no hacer caso de los anuncios de otros pueda ser una buena opción. La solución: “Confiar en tus propias fuerzas y ayudar al que tengas al lado”.

domingo, 20 de noviembre de 2011

"Reinventarse" puede ser un camino...

Una idea diferente en tiempos diferentes. Colaboración, participación, los mejores profesionales.


lunes, 17 de octubre de 2011

La Aventura de Superarse

Primero me cruce con Cristina en la red, por su comentario a un post titulado Parado por ser Parado, que nos dio la siguiente idea: Pedir a las personas que como Cristina están en paro, que nos contaran su vivencia y les permitiera estar presentes en este blog.

Así surgió el post “¿Te interesa mi perfil? Tal como soy”, donde adaptamos el comentario de Cristina y donde dejo el suyo Trixe. En realidad es Beatriz Poch (Administrativa) y la podéis encontrar como @Hidrosphera (Twitter) y en LinkedIn. Beatriz, al igual que Cristina está buscando empleo y nos escribió esta vivencia personal.

La libélula y su sombra (Blog Mis vistas del mundo)
“Buenas noches a todos/as,

En primer lugar deciros que me he identificado totalmente con Cristina y que hago míos sus comentarios (me ha dejado poco que decir y no sé si hubiera sabido expresarme mejor).

También me estoy formando mientras no surge la oportunidad esperada y, aunque al principio combinaba búsqueda de empleo y estudio, el curso que estoy realizando ahora, que no es el primero, me ocupa todas las mañanas (6h) y parte de las tardes, las cuales dedico a hacer ejercicios de repaso para asimilar mejor los conceptos trabajados y a pasar mis apuntes. Todo ello, evidentemente, compaginado con la atención a mi familia y a atender mínimamente las necesidades de una casa.



Lo digo porque antes, cuando los cursos me ocupaban sólo un par de mañanas a la semana, me pasaba el resto del día en las redes y buscando trabajo, pero llega un momento, ahora, en que no das abasto y te sientes incluso culpable por no poder hacer más. Eso de estar "parada" me está "moviendo" más que nunca y me crea más ansiedad que la que me podían crear todos los imprevistos o presiones de mi anterior vida laboral.

Todo esto viene a colación del comentario de Ximo, el cual encuentro sincero y acertado, pero que me ha dado que pensar por lo que os decía de encontrar el tiempo necesario para NO PERDER EL TREN y a la vez, SEGUIR VIVIENDO.



Ahora mismo mi hijo me está preguntando si tardaré mucho en preparar la cena (normalmente hacía media hora que empezábamos a cenar, pero si la cena estuviera ya preparada no hubiera podido disfrutar de vuestros comentarios y haber podido participar).

Gracias a todos por vuestros puntos de vista y por esa palmadita en la espalda, que, aunque tuviera como destinataria a Cristina, también me ha llegado a mí y es tan necesaria.


Buenas noches y hasta…”


Beatriz nos relata la ansiedad que tiene una persona que se encuentra en búsqueda de empleo, llegando a sentir más presión que si estuviera trabajando. Pero también algo muy importante, le resulta difícil conciliar su vida “profesional” con su vida personal… ¿No está en el paro? Entonces, tiene todo el tiempo para ella.

La realidad es muy diferente, Beatriz está realizando un esfuerzo personal importante, formándose para Superarse y ser competitiva en su búsqueda de empleo. Todas las personas que están buscando una nueva oportunidad profesional deberían tomar el mismo ejemplo: No te quedes en casa, fórmate, muévete, sal en la foto… no te quedes parado… ya estas.

¡¡Mucha suerte Beatriz!!

Para participar en esta iniciativa, deja tu vivencia en los comentarios de este post o en el muro de la Página de Facebook. ¡¡Anímate!! Convertimos tu comentario en un post.


domingo, 7 de noviembre de 2010

El compromiso profesional. El contrato psicológico.

En estos tiempos es fácil ver a buenos profesionales que han perdido su empleo, personas que han trabajado durante años en un mismo proyecto profesional y que ahora están solos, desorientados, con un futuro incierto y sin saber muy bien qué hacer.

Compromiso, capacidad, motivación, talento, eficacia, efectividad y un largo listado de palabras que en su significado contienen las características que la empresa quiere de un buen empleado. Y que estos profesionales han dado en mayor o menor medida y durante mucho tiempo.

Cuando firmas un contrato laboral, estás creando un compromiso. Se supone que un compromiso que une y vincula a ambas partes, aunque no se sabe si por igual. Trabajas para otro, pero: Puedes pensar que también trabajas para ti mismo, luego también tienes un compromiso contigo mismo.

Vale, vale, todo esto está muy bien, pero: Soy dueño de mi futuro profesional ¿No? Por supuesto, faltaría más.

Entonces llega un día en que las cosas dejan de ir bien, tu empresa o proyecto no funcionan, te quedas sin trabajo. ¿Qué paso con el compromiso? ¿Quién tenía ese compromiso? Alguien te recuerda: Es que cada parte tiene el suyo, sin la participación de ambos la cosa no funciona.

Ah! No lo sabía, que pena, porque yo no he roto el mío. Pensándolo bien, podría haber dedicado más tiempo a mi desarrollo personal y profesional, así llegado este momento no estaría solo y sin saber dónde ir. No pasa nada, tendré que empezar de nuevo.

 

viernes, 29 de octubre de 2010

Implicar para Motivar 2.0

Continuamente oímos que es importante para las empresas retener el talento y además que este se encuentre motivado. Vale, es posible que casi todos estemos de acuerdo con esta afirmación, pero en realidad: ¿Qué hacemos para conseguirlo?

No hablemos de grandes teorías (en las que no creo), ni del uso de las nuevas tecnologías, ni de maravillosos cursos de motivación o complejos paquetes de retribución. ¡Hombre todo ayuda! Si, si, vale, pero vamos a ser más simples, hablemos de una aptitud más básica e incluso más antigua en la jerga de la gestión de las personas: La delegación.

Si en estos momentos tenemos “Talento” en nuestra empresa, seguro que tenemos empleados con ganas de crear, compartir, aprender, apoyar y desarrollarse de forma libre y rápida, además pueden hacerlo. Los empleados con talento no buscaran un empleo, más bien una forma de realizarse, compartiendo conocimiento, un proyecto, todo basado en la responsabilidad individual.

Así pues, podremos conseguir avances importantes en nuestro equipo si somos capaces de implicar. Pero para implicar tenemos que delegar y de forma inmediata surge la pregunta: ¿Sabemos delegar?

Hay personas que tienen más facilidad para dejar que otro haga cosas bajo supervisión mínima. Otras sin embargo son incapaces de dejar que sus colaboradores hagan algo de forma más o menos autónoma, por la simple razón de no perder el control. En esos casos la pregunta adecuada es: ¿Quiero delegar?

Una razón muy importante para que la delegación pueda influir en la motivación de una persona, es que esta se sienta participe y “protagonista” de lo que hace, esto permite que las personas se desarrollen, aprendan, ofrezcan alternativas, descubran que pueden hacer y hasta donde pueden llegar. Atención con estos puntos: “Que pueden hacer” y “hasta donde pueden llegar” por ellos mismos.

Un colaborador de un equipo que desarrolla de forma eficiente las tareas que en él se han delegado, puede crecer día a día y sentirse poco a poco capaz de publicar su propia opinión, desarrollará su trabajo bajo la influencia de su opinión y no de la de su “jefe”, que es quien delego en él.

!!Atención¡¡ ¿Puedo permitir que alguien haga algo con criterios diferentes a los míos? Aunque el resultado sea el mismo (o algunas veces mejor).

Como “jefe” tienes poder, pero también miedo de que otros vean tus posibles debilidades, no usas tu inteligencia emocional, no usas tus sentimientos, no confías en los que pueden ayudarte y a los que tu puedes ayudar a desarrollarse... solo ves amenazas ¿No quieres delegar?



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