Mostrando entradas con la etiqueta Relato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Relato. Mostrar todas las entradas

martes, 8 de noviembre de 2011

La Aventura de Superarse III

Nuestro tercer Superviviente se llama Pedro Antonio Navarro, de Valencia y nos escribió un comentario en el post “¿Te interesa mi perfil? Tal como Soy”. Un perfil interesante el de Pedro, con un amplia experiencia en el sector de la construcción, pero que luego es capaz de reconvertirse y pasar por otros sectores, descubrimos aquí cualidades que nos piden continuamente: Flexibilidad y Adaptación. Si le sumamos experiencia tenemos este comentario…

“Soy Pedro y os dejo este comentario.

Ximo me parece muy interesante este post, en el que cada uno puede dejar su impresión ante esta situación tan dura que estamos viviendo.

Después de comenzar mi vida profesional en el año 1998 el pasado 15 de septiembre me quede en desempleo. La verdad es que es una situación dura o muy dura, evidentemente ante las dificultades se agudiza el ingenio.

Gran parte de mi vida profesional lo he dedicado al sector de la construcción por lo que he están batallando con la crisis desde el 2º semestre del año 2006.
Ante la situación del sector de la construcción he pasado por dos sectores en los dos últimos años. Por una parte el bancario y por otro el de consultoría.

Mi mayor impresión ante esta nueva situación en mi vida, es el estar “secuestrado”. Aparte de la formación y la propia búsqueda de empleo, ¿qué otra decisión importante puedes tomar? Estas sujeto a la duración la prestación, cada uno la que le corresponda, en el caso más pesimista. Todas las decisiones se posponen hasta encontrar empleo. Por lo que aparece, como comentáis, la ansiedad ante la imposibilidad seguir tu vida de la forma a la que estas habituado. Bueno espero que este “secuestro” no sea muy largo para nadie.


Saludos,
Pedro”

¿Cuántos profesionales han salido del sector de la construcción? Seguramente muchos de ellos, como Pedro, saben que no pueden volver y deciden adaptarse, ser flexibles, reconvertirse y buscar su futuro profesional en otros sectores y con otras responsabilidades.

La tarea es más difícil si cabe en estos casos, pero creo que los reclutadores deberían tener en cuenta esta aptitud, estos candidatos pueden aportar un plus de esfuerzo y de conocimiento que suplirá en muchos casos el menor conocimiento de otro sector. Eso debe ser lo menos importante.

Señores que seleccionan o reclutan o como le queremos decir… Tengamos estas situaciones en cuenta, nos proporcionaran buenos candidatos.

¡¡Mucha suerte Pedro!! Gracias por participar.

Si quieres participar en esta iniciativa, deja tu vivencia en los comentarios de este post o en el apartado ¡Promociona tu perfil! De este Blog. ¡¡Anímate!! Convertimos tu comentario en un post.

sábado, 29 de enero de 2011

Una Bala


La bala, en la sien; la pistola, en el regazo, la sangre resbalando por el cuello desnudo. Nadie oyó nada, nadie sabía nada, nadie lo conocía. En aquel lugar había muchas personas de paso, sin rumbo, sin futuro, olvidadas. Lo metieron en un saco negro, lo cargaron en un furgón. Desde la ventana de su cubículo Santiago despidió a su amigo, sin lágrimas, ahora tendría que conseguir otra pistola… y una bala.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Nuevas costumbres

Y dio otro bocado, y otro, y otro, y otro… parecía devorar en lugar de comer, sus dimensiones eran espectaculares, casi  no cabía en la silla y su bandeja estaba repleta de comida. Enfrente unos ojos pequeños y extraños le observaban, la boca entreabierta y la mayor cara de sorpresa que jamás he visto en un niño, sosteniendo un bocadillo con su pequeña mano, pero sin atreverse a mirarlo, creo que no quería llamar la atención de su devorador vecino.

Miré a mi alrededor, me aparté de la cola y salí del local de comida rápida intentando no ser visto. Esa noche no cene.


lunes, 26 de julio de 2010

El elefante encadenado......(Jorge Bucay)

En el mundo de la empresa es necesario romper las cadenas de vez en cuando, no se puede educar a las personas atadas a determinadas creencias y luego pretender que sean libres, tengan iniciativa y participen de forma activa. Rompan antes las cadenas.


sábado, 26 de junio de 2010

Las apariencias engañan


Mientras aparcaba el coche me sorprendí contando los años que habían pasado desde mi graduación como doctor, no recordaba si fue antes o después de mi ordenación como sacerdote, el tiempo pasaba muy deprisa y algunas fechas ya me quedaban muy lejanas. Al bajar del coche oí una voz a mi espalda: “Hace ya tiempo que aquí nadie cree en los milagros”, al girarme vi a un anciano que estaba sentado en un banco de piedra en la puerta del asilo, le saludé, él me ignoró. Entré, me recibió un portero con la espalda encorvada, de aspecto demacrado, ojos amarillos y una gran sonrisa sin dientes, casi merecía el estatus de paciente más que el de empleado. Apenas pude oír su voz cuando me indicó donde estaba el despacho del director. El lugar era oscuro, sin vida, parado en el tiempo, como si nadie hubiese recorrido sus pasillos en los últimos cincuenta años. Mientras avanzaba me sentía observado desde las habitaciones, tenían las puertas abiertas, aunque la luz era incapaz de penetrar en ellas y dejar ver su interior. Cuando llegué al despacho del director, llamé a la puerta, de entre la escasa luz una voz lejana me invitó a entrar. Su mirada fue lenta, su respuesta rápida: Necesitamos un médico, no un cura.




viernes, 14 de mayo de 2010

Una pesadilla

Hasta que decidimos volver a colgarla en la pared fue como una pesadilla, no había conversación en la que no apareciese o cena en la que no estuviese presente. La situación era insostenible, los días pasaban y el ánimo de todos iba cayendo. Una mañana decidí afrontar el problema y lo comenté con mi marido: “Por favor Santiago, ya está bien, o lo haces hoy o me encargo yo misma”. No le vi muy convencido, pero al llegar esa tarde del trabajo la foto de la comunión de mi madre estaba colgada en el recibidor. En su próxima visita todo sería normal.


Lo prohibido ; Viceversa ; Otros Relatos cortos


sábado, 1 de mayo de 2010

Buscando un futuro


Mientras busco mi destino en el frio suelo de la cocina, pienso en los sueños que cumpliré, en los proyectos que emprenderé, pero no dejo de pensar en los que no están a mi lado. Es duro, muy duro, nunca tienes todo lo que quieres, cuando consigues una meta siempre terminas pensando en lo que no tienes en ese momento. No salimos de la desgracia, aunque la vida nos sonría. ¿Será el ser humano pesimista por naturaleza?

¡Ya lo tengo! No sé cómo fue a parar este boleto de lotería detrás de la nevera.

Otros post asociados... aquí


lunes, 12 de abril de 2010

Incomunicación


Seguimos sin hablarnos, no puedo más, lo he intentado de mil formas y él continua sin responder a mis llamadas, no lo entiendo.
Esto es un infierno, en el supermercado, en la biblioteca, en el trabajo, paseando por la calle, todo son rumores a mi paso, como si tuviese a todo el pueblo detrás de la oreja, los oigo a todas horas, hasta los que no me conocían ya me señalan cuando me ven.
Yo solo quiero hablar con él cinco minutos, el día de la boda, antes de salir corriendo de la iglesia, no tuve valor.

domingo, 21 de marzo de 2010

El otro lado

¡Imbéciles!, ¡Pero, como se puede ser tan incompetente! Os he dicho, una y mil veces como debe hacerse el trabajo. No podéis fiaros, son muy peligrosos y no se debe dejar la puerta de la celda abierta, en cualquier descuido os cortan el cuello. Lo peor de todo es que ponéis en peligro la vida de todo el personal del centro. Aturdido por los gritos, Miguel hizo una señal a su compañero y este cerró la puerta desde dentro, se le quedo mirando y le dijo: “Cada vez están peor estos funcionarios, otro que necesita un pequeño descanso”.

lunes, 15 de febrero de 2010

¿Jugamos?

Aquí vinimos a descansar, le decía su madre a Andresito, así que tendrás que portarte muy bien, en aquella bolsa tienes tus cosas para jugar. De repente un fuerte golpe los sacudió y la luz les cegó, estaban sobre el sillón de un salón desconocido. Ante ellos los grandes ojos abiertos de Andresito, dispuesto a todo. No era para ellos ese anunciado descanso, de nuevo les esperaba una intensa lucha entre las manos de Andresito, algunos perderían brazos y piernas, otros incluso la cabeza. Se miraron resignados, en fin, la vida del juguete es así de dura.

Otros Relatos...
Lo Prohibido
Cuestión de altura
Viceversa

miércoles, 27 de enero de 2010

Lo contaré todo...

Lamentarán el error del año pasado. No me invitaron a la fiesta, todas mis amigas estaban allí. Los vestidos nuevos, las mejores joyas, las personas más famosas. Pero yo me quede en mi casa, con mi aburrido marido, que no tenía otro interés que chatear desde su teléfono móvil. Me hace gracia, está en el sofá inventando cosas que no hace para luego contarlas en la red. Qué ironía. Lo tengo todo planeado, solo necesito una cuenta en Twitter. Este año lo contaré todo, he conseguido un trabajo en el servicio de catering de la fiesta.

jueves, 7 de enero de 2010

Lo Prohibido

Para que no se enteren de que me he marchado he dejado la radio puesta, me he deslizado por el tejado del porche desde la ventana de mi habitación, hasta alcanzar el garaje y coger la bici. Mis amigos me esperan en el cruce. Nos adentramos por un camino de tierra, nunca nos dejan ir por esta parte del bosque. Los mayores dicen que es peligroso y que viven personas que se llevan a los niños y se los comen. Pero mis amigos dicen que es mentira. Después de una larga curva, el camino nos dejo frente a una gran casa solariega. Parecía abandonada, el miedo me envolvió, di media vuelta, salí corriendo. Apague la radio. Años después, entre bromas, mis amigos aún me recuerdan ese día cada vez que visitamos el burdel.

jueves, 31 de diciembre de 2009

2010 El año del Reto

Hace muchos años, cuando España vivía el final de una dictadura, un grupo de muchachos en el patio de un colegio imaginaba cómo sería el año 2000. Calculaban los años que tendría cada uno de ellos y se imaginaban como sería la sociedad en aquel lejano y atractivo futuro. Pero a pesar de los cálculos, todos pensaban que ese futuro estaba muy, muy lejos.

Pasaron los años, los entonces niños fueron creciendo y cada uno de ellos se construyo su vida, poco a poco se fue acercando el año 2000, el cambio de siglo y todas las expectativas pasadas se convertían en realidad. Cuando se reunían ya no se calculaban los años, porque ya se tenían.

Pero un poco más lejos del año 2000 estaba el 2010, nunca pensaron en él y cuando llego todos se vieron sorprendidos. El mundo había cambiado, todo era diferente. Nada de lo vivido les servía y debían aprender de nuevo. Les llamaron para incorporarse a su antiguo colegio y ocuparon los pupitres de sus clases. Un profesor, muy joven, les contó que tenían por delante todo un año para aprender. Uno de los alumnos se levantó y dijo: Señor, yo ya tengo esposa e hijos, debo cuidar de mis ancianos padres y tengo un trabajo que no debo descuidar.

El profesor le contestó: No debes preocuparte por nada, la nueva sociedad cuidara de los tuyos. Nadie protestó.

De repente sentí un dolor agudo en el costado, entre la tercera y la cuarta costilla, era el codo de mi compañero de pupitre. Levanté la cabeza, estaba en una gran aula repleta de gente. Alguien decía mi nombre en voz alta. Mi compañero, el del codazo, me hacía gestos con la cabeza: ¡Eres tú!

No salía de mi asombro, me habían admitido, por fin tenía trabajo.

miércoles, 9 de diciembre de 2009

Cuestión de altura

Ni subido a una escalera conseguiría besarte. Es lo primero que pensé después de verla por primera vez. Hasta ese momento no había en mi vida muchas mujeres y casi todas ellas eran de la familia. Mi perspectiva de la vida estaba cambiando a pasos agigantados, bueno, si hablamos de pasos estos no eran muy grandes, pero si dolorosos. Su presencia me producía un sentimiento especial, diferente a los conocidos hasta ese momento. Saque todos mis encantos para llamar su atención, pero mis esfuerzos fueron vanos. Estaba al borde de un ataque de nervios, ya podía coordinar mis extremidades, pero desde el suelo todo estaba más lejos.

jueves, 3 de diciembre de 2009

Viceversa

Fresca, brillante, antihistamínica, así la imaginaba todos los días, le reponía de todas sus alergias. Nada más entrar en el Starbucks buscaba con la mirada su presencia, si la encontraba, después de pedir en la barra, intentaba sentarse lo más cerca posible. Observaba cada uno de sus movimientos, como iba vestida o que estaba leyendo, se imaginaba una conversación con ella y como sería su mundo. Cuando ella se marchaba, él salía del local por una puerta diferente.

Ella pedía un “Coffee Latte” y se sentaba en el lugar más despejado del local, esperaba su llegada antes de continuar su camino hacia el trabajo. Él le hacía sentirse fresca, brillante, antihistamínica…

jueves, 19 de noviembre de 2009

Inocencia

Esta vez no errare el tiro, le vengaré. Se había apostado al otro lado de la carretera, desde allí se veía como discurría el camino serpenteando por la ladera de la montaña, era imposible que le viesen, el sol estaba a su espalda. Recogió las piedras que había a su alrededor, ni muy grandes ni muy pequeñas. Cuando los vio llegar se levanto, estiro al brazo hacia atrás y lo levanto por encima de la cabeza para soltar con todas sus fuerzas la piedra. Se oyeron varios disparos… cayó desplomado.

domingo, 1 de noviembre de 2009

Arrepentido

El hombre lucía una inquietante sonrisa apostado en la acera de enfrente del cine de su barrio, le costaba disimular la satisfacción que sentía por recordar viejos tiempos, después de casi 9 años y de una intachable conducta, le habían concedido la libertad condicional. Era un domingo gris, de lluvia y el cine estaba muy concurrido, desde esa posición podía controlar quien entraba y salía, sin que nadie sospechara de él. No perdía detalle, de entre aquella multitud tenía que elegir a su nueva víctima. Si todo salía bien el martes estaría de nuevo en la cárcel.

sábado, 10 de octubre de 2009

Glasgow

Fresca, brillante, antihistamínica, así se sentía caminando por el centro de Glasgow. Solo llevaba una semana en la ciudad y por algún motivo desconocido se sentía integrada, como una más de todas aquellas personas que cada mañana llagaban a Central Station o se bajaban de un bus en Queen Street Station, cerca de George Square, en el corazón de City Centre.

Pensó que el frio de la mañana la hacía sentirse mejor, pero la verdad es que cualquier situación climática, incluso la incómoda lluvia, le resultaba agradable. Le encantaba pasear por Buchanan Street, entrar en las tiendas e intentar entenderse con su difícil inglés, bueno la verdad es que ya no sabía que inglés era más difícil, si el suyo o el de los habitantes de Glasgow. Había descubierto el encanto de un Starbucks Coffee, cosa que creía imposible, era justo detrás de la Gallery of Modern Art, en Royal Exchange Square, justo sobre una inmensa librería, algo que convertía a la franquicia en un lugar mágico.

De repente sonó la alarma del móvil, saltó de la cama, miro el reloj… 7:00 am, empezaba un nuevo día… fresca, brillante, antihistamínica, dispuesta de nuevo a recorrer las calles de Glasgow buscando un trabajo, no podía permitirse el lujo de pagar las clases de inglés y vivir en esa hermosa ciudad.

viernes, 2 de octubre de 2009

¿Solo o enfermo?

Por ejemplo, averiguar quién era la mujer que me estaba anudando la corbata me resultaba difícil. Me desesperaban estas situaciones, algunos días cuando me levantaba no recordaba ni donde estaba o quien estaba a mi lado. Lo peor era soportar los dolores de cabeza y las nauseas, tardaba horas en recuperar mi situación normal. Llevaba años así ¿desde cuándo? No tenía fuerzas para luchar y cambiar esta situación. Pero hoy había sobrepasado el límite, el día de mi boda y con una resaca impresionante… lo siento, no recuerdo el nombre de mi futura esposa.

domingo, 27 de septiembre de 2009

Nada más lejos de la realidad

Por ejemplo, averiguar quién era la mujer que me estaba anudando la corbata me resultaba difícil. Me desesperaban estas situaciones, cuando entraba en los camerinos y me sentaba para preparar una sesión de fotos, por delante de mi pasaban peluqueros, maquilladores, estilistas, guionistas, todo un ejército de personas que debían ayudarme y que supuestamente yo debía conocer de otras sesiones. Nada más lejos de la realidad, me limitaba a sonreír y no parecer grosero, pretendía tener un aire de concentración que lo disimulaba todo. Mi entorno pensaba que mi carácter era reservado y poco dado a los comentarios, esa era mi imagen pública. Pero ya estaba cansado, aunque pensara que no me favorecían, tenía que ponerme las gafas.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...