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lunes, 9 de enero de 2017

¿Cambiamos los procesos de selección? #RRHH


¿De verdad somos capaces de cambiar procesos en las empresas? En ocasiones no cambia nada, y si lo hace es de una forma muy lenta. Tal vez porque los protagonistas de los cambios no tienen claro cual es el final, ni siquiera como conseguirlo. Incluso porque el cambio en si mismo no puede producirse, no al menos siendo protagonizado por los que lo anuncian.

He leído con atención libros como “La nueva formula del trabajo” –Ed. Conecta, 2015- de Laszlo Bock (Vicepresidente de Gestión de Personas de Google), artículos y post de diferentes fuentes, ejemplos de cambios y transformaciones de éxito en organizaciones –mejor no hacer ninguna lista-, incluso contenidos de cursos, masters y eventos –seguimos con más de lo mismo-, esperando extraer de ellos las claves para el cambio necesario en la gestión de las personas en las empresas, y mentiría si no digo que he extraído de todo ello excelentes ideas y aprendizaje. Que me permiten entre otras cosas, escribir este post. Pero ningún cambio excepcional.

Iniciamos 2017 y continuamos teorizando sobre lo mismo, sin ofrecer nada más allá de las experiencias puestas en práctica por grandes corporaciones, que vienen avaladas por el éxito empresarial –del negocio en si- y no tanto de un nuevo modelo de gestión. Por más que así se quiera vender.


Las Estructuras Heredadas.


Todos los cambios se inician sobre estructuras de “empresas heredadas”, no hay disrupción en la innovación de la gestión de las personas en las organizaciones. Tomamos modelos del siglo pasado –muchos de ellos de éxito- y los hacemos evolucionar siguiendo nuevos modelos que en realidad no son más que cambios estructurales de una sociedad que evoluciona.

Por ejemplo, incorporamos en la vida de las empresas los cambios que se están produciendo en los modelos de comunicación de la sociedad, redes sociales, mensajería instantánea, uso de Smartphone, inmediatez, conectividad generalizada, etc. Así “adaptamos” procesos “heredados” de marketing o recursos humanos y los transformamos –poco a poco- en nuevos procesos actualizados, tecnológicos u “holocráticos” –distribución horizontal de la autoridad y la toma de decisiones-, pero con los mismos cimientos y control que antaño. Incluso los “protas” son los mismo.

Los  cambios producidos en algunos sectores, UBER en el transporte privado, AMAZON en logística, TESLA en el desarrollo de baterías eléctricas o GOOGLE en los coches sin conductor –por poner algunos ejemplos disruptivos-, han producido en algunos casos el rechazo de los afectados e incluso la regulación de los políticos para prohibir lo que no se alcanza a entender. En lugar de analizar el verdadero impacto y la evolución que en cada caso pide la sociedad.

Cambios en Gestión de Personas. 


Si hablamos de Gestión de Personas y estamos más o menos de acuerdo con Laszlo Bock, en su afirmación que da pie al libro mencionado: «Pasamos más tiempo trabajando que haciendo cualquier otra cosa. No resulta lógico que el trabajo resulte una experiencia desmotivadora y poco humana»

¿Porqué continuamos haciendo lo mismo? Solo que enmascarado con la pátina que da el paso del tiempo, ahora con efectos más rápidos que en el siglo pasado.

Si queremos seleccionar “talento” para nuestra empresa, porqué seguimos poniendo los mismos anuncios solo que en lugares diferentes ¿Son más cool? No será mejor poner el “talento” que ya tenemos a trabajar, porque si no lo tenemos, no sé como hemos llegado hasta aquí.

Si generamos nuestra propia marca de empleador ¿Porqué no lo hacemos con los que ya están dentro? Y no de espaldas a ellos.

Si queremos que los mejores estén en nuestra organización, y nosotros nos consideramos buenos para la misma, teniendo derecho a ciertas concesiones ¿Porqué escatimamos en la relación con los candidatos? ¿Porqué no ofrecemos lo mismo?

Cambiar los Procesos de Selección.


Volvamos a la frese de Laszlo «Pasamos más tiempo trabajando que haciendo cualquier otra cosa…» Entonces seamos disruptivos en los procesos de selección, desarrollemos un método que piense en el final del mismo: Vamos a incorporar en la organización un nuevo miembro que estará más tiempo con nosotros que el que pasaremos con nuestra pareja.

Nos conformamos con personas que aportan lo mismo que ya hacen los que tenemos dentro, incluso en ocasiones ni eso, simplemente traen consigo formas de actuar ya erradicadas en nuestro entorno. Somos muy poco exigentes con los nuevos compañeros, mientras parece que no todo el mundo puede considerarse amigo nuestro.  

¿Te gustaría trabajar con gente que quiera ganarse todos los días tu confianza? ¿Con aquellos que no esperan nada de ti para poner una sonrisa? ¿Con los que son capaces de acompañarte en los peores momentos? ¿Con personas que agradecen tu opinión? ¿Con los que apoyan antes que dudan? ¿Con los que actúan sin necesidad de tener tu confirmación?

Esos que responden a estas cuestiones formarán tu mejor equipo. Para encontrarlos no busques “talento”, busca al mejor compañero/a de viaje.

¿A caso “colgaste” un anuncio en LinkedIn para buscar pareja? –No demos ideas-.

Plantear cambios en la Gestión de Personas pasa por considerar a los futuros compañeros como personas que van a mejorar tu vida y la de los que te rodean en la empresa, pero con la condición sine qua non de que lo primero a plantear es como puedes mejorar la suya.

No pongas anuncios diciendo que necesitas tal o cual perfil, con condiciones a cumplir que no aportan más de lo que ya tienes –son las que tienen los de dentro-. Cuenta a los demás cual es tu sueño, como crees que te pueden ayudar y sobre todo porque serán felices cuando tu lo hagas realidad y ellos te acompañen.



martes, 13 de diciembre de 2016

Humanos sin Recursos #RRHH

Piensa por un momento; tanto si eres candidato, como si eres reclutador, que crees que las nuevas tendencias de selección, Marca de Empleador -Employer Branding-, la visibilidad o diferenciación como parte de tu estrategia y otras memeces como estas no harán más que incrementar el tiempo y el coste de tus procesos. O que como aspirante, no tienes tiempo para estar "charlando" con desconocidos. 

Siempre hay cosas más importantes. ¡¡Perfecto!! Esas son tus condiciones. 


Foto Ximo Salas @xsalas

8:30 a.m. Un País, España. Una ciudad cualquiera. Una empresa cualquiera. Un día cualquiera. Departamento de Recursos Humanos (#RRHH): Necesitamos un ingeniero ¡Urgente! ¿Qué podemos hacer?
Manifiesto Cluetrain: Tesis 36. Las empresas deben preguntarse a sí mismas hasta dónde llega su cultura corporativa.

Paso Uno 9:00 a.m.

En la Empresa. Empezamos a tomar conciencia... 

No podemos crear de la nada lo que no tenemos, así que ponemos un anuncio en un conocido portal de empleo -¡Un poco caro no!-. Unas horas después tenemos 378 candidatos. Maravilloso. Increíble. Sorprendente. Esto funciona. 

Nada de nada, cuando nos ponemos a repasar los perfiles de nuestros futuros empleados, nos encontramos el más variopinto y heterogéneo grupo de seres humanos que buscan cualquier oportunidad laboral que aparezca y se parezca a su perfil profesional. Lo que ocurre a partir del currículum número 127 es que ya estamos desanimados, hundidos, cansados, sabemos que será muy difícil que encontremos allí lo que buscamos.

El Candidato/a. Aquí está lo que esperaba... 

Recibimos un aviso desde el portal de empleo en el que estamos registrados. ¡Eureka! este es mi puesto de trabajo, lo que buscaba. Tan apenas nos paramos a leer el detalle del anuncio, no sea que pidan inglés. Nos apuntamos por supuesto. 

No importa el sector, la empresa o que puedo saber de ella. Además siempre hay una consultora que hace la selección. Lo importante es encontrar trabajo. Luego ya veremos. 


Paso Dos 10:30 a.m.

En la Empresa. Necesito otras opciones... 

Nos ponemos a repasar viejos expedientes de anteriores selecciones. ¡Allí está! Este es mi candidato. Le llamo. No responde: “El teléfono marcado no existe o está fuera de cobertura”. ¿Una dirección de correo? Tal vez. “Error 404. El servidor informa que la dirección no existe”

El Candidato/a. Como siempre aquí no se mueve nada... 

No espera que le llamen por teléfono, eso sería un milagro -además cambió el número hace poco- ¡¡Ostras!! No lo he cambiado en el curriculum. También puede enviar un email, aunque no se que pasa pero últimamente no funciona muy bien.

De todas formas, el puesto es muy bueno pero como no tengo ningún contacto tampoco puedo hacer mucho más. Esperaré.

Paso Tres 12:30 p.m.

En la Empresa. Nerviosismo, esto no funciona... 

Comentarlo con los conocidos, amigos y personal de confianza de la empresa. Bueno. Es posible. “Yo conozco al amigo de un amigo, que es posible que”. Lo cierto es que se detecta, en algunos de los interpelados, un cierto tono de “¿Cómo van a venir a trabajar aquí?”. Disimulado claro.


¿Cómo es posible que tengamos en este país 6 millones de parados? Este comentario se hace al lado de la maquina del café. Ya son las 13:05 p.m. casi hora de comer.

El Candidato/a. Solo lo consigues si tienes enchufe... 

La mayoría de las personas que conocemos -siempre hablando de trabajo- no pueden ofrecernos nada, por desgracia tenemos pocos contactos buenos que nos puedan recomendar. Ya todos saben que buscamos trabajo de lo que sea, lo importante es encontrar algo.

A un conocido tuyo le acaba de comentar su encargado que buscan a un ingeniero, que si conoce a alguien que se lo diga. Después de 40 segundos pensando llega a la conclusión de que no conoce ingenieros, tiene amigos en el paro, pero ingenieros no que él sepa. 

Paso Cuatro 15:30 p.m.

En la Empresa. Desesperados... 

Ya por la tarde, pensando, ponemos un mensaje en LinkedIn a todos los contactos, por si conocen a alguien. Esto se traduce en “Por si suena la flauta”. Los que reciben el mensaje, lo traducen por “Otro desesperado” o los más duros “Otro pesado”.

Terminaremos la jornada pensando que hemos tocado todas las opciones posible, pero que cada vez es más difícil conseguir buenos candidatos, la gente no sabe lo que quiere.

El Candidato/a. Esto de las redes no es para mi... 

Nos cuesta entender como es posible que digan que se encuentra trabajo en las redes sociales. Abrimos un perfil en LinkedIn en un curso de esos... pero he olvidado la contraseña. La verdad es que me tengo que poner con ello un día de estos.

Voy a ver si hay algo nuevo en el portal de empleo... y ya lo dejo para mañana. 


Paso Cinco. Unas semanas después.

En la Empresa. Resignados... 

Se realiza la selección, con un esfuerzo muy alto, un coste fuera de lo normal y un resultado tal vez dudoso, no por la calidad de los candidatos, sino por su cercanía al verdadero perfil que se estaba buscado. Los candidatos no llegaron a saber quien estaba buscando que. 

Con un poco de suerte no volveremos a vivir... 8:30 a.m. ¡¡Urgente, necesitamos un ingeniero!!

El Candidato/a. Olvidados...

Y la realidad que es tozuda nos vuelve a dar la razón. Nadie se comunica con nosotros, la oferta sigue activa. Es posible incluso que dentro de unos días la vuelvan a publicar. 


Dos universos paralelos.

Si tomamos como guía la tesis 36 del Manifiesto Cluetrain (Las empresas deben preguntarse a sí mismas hasta dónde llega su cultura corporativa), y somos capaces de crear y CREER en la cultura corporativa de la empresa, podremos usarla como argumento de atracción dentro y fuera de la empresa. 

Si aprendemos a usar las nuevas herramientas de social media que nos pueden ayudar a conversar y convencer, será entonces cuando tal vez podamos cambiar alguna o incluso todas las fases del proceso de selección descritas en este post.

Universos paralelos condenados a entenderse -por el bien de los dos-, conexión que se materializa en conversaciones, proximidad, información y honestidad. No te escondas, participa, habla, comenta, oferce... 

Si cultivas tu huerto de talento, podrás recoger sus frutos. De lo contrario solo podrás tomar los que caigan al suelo del huerto del vecino.

domingo, 13 de noviembre de 2016

8 Cualidades Básicas de un Candidato #RRHH

El próximo jueves 17 de noviembre tendré el honor de participar, organizado por Barcelona Activa y coordinado por Cèlia Hil @CeliaHil, en la mesa redonda "Conoce las tendencias en Selección y mejora tus posibilidades de empleo" en compañía de Iñaki Saltor y Santiago Garcia

Comparto con vosotr@s en este post algunas de las ideas que compartiremos en este activo, y que si estáis por Barcelona podéis seguirlo allí mismo. INSCRÍBETE AQUÍ 

Las 8 Cualidades básicas de un Candidato hoy


Se sobreentiende que en un proceso de selección la empresa tiene claro que es lo que busca, dado que si no se cumple esa condición es casi seguro que perdamos todos el tiempo y sobre todo, desesperemos a terceros –candidatos- que posiblemente no volverán a creer en nosotros.

Evidente, muy evidente, porque cuando inicias un proceso de selección tendrás que comunicar “al mundo” que buscas ¡No! De lo contrario, la ambigüedad te dará pésimos resultados.

Pues aunque no lo creas, incluso aunque veas una perfecta definición de un perfil motivo del proceso y un anuncio publicado con todo tipo de detalles, es posibles que las dudas sean mayores que las certezas.

“La empresa no tiene claro el perfil que quiere contratar, pero tu debes saber que puede necesitar” 

Sin embargo, podemos establecer unos mínimos “vitales” para considerar que un candidato es válido, mientras la empresa dirime sobre el perfil final.

¿Qué le pides a un buen candidato?


  • Autoconfianza ¿Estás seguro de que lo puedes hacer? 
Asumimos, damos por sentado, es obvio que un buen candidato tiene un nivel alto de autoconocimiento. Ahora es el momento de la verdad, estás en medio de un proceso de selección y debes mostrar tus armas, pero sobre todo debes saber usarlas. Entiende que se alguien te llama para entrevistarte lo más importante que le puedes transmitir es que serás capaz de hacer lo que ellos necesitan.

Y esto necesitarás decírselo a alguien…

  • Comunicación ¿Sabes escuchar?

Leer, hablar, escuchar, modular tu voz -Variar con fines armónicos las cualidades del sonido en el habla- sonreír, mover tus manos, etc. Pero no solo eso, además tu mensaje debe ser coherente: Contigo, con el puesto que quieres conseguir y con la persona que habla contigo. Aprende a comunicar por favor!!

Y seguramente no solo necesitarás aprender a comunicar…

  • Ganas de Aprender ¿Estás cansado, ya lo sabes todo?

No cuentes batallas pasadas, debes mirar hacía el futuro, ya sabemos que tu experiencia cuenta –porque la tienes o no- pero en cualquier caso lo último que debes perder son las ganas de aprender. Sin ellas no vas a ningún sitio. 

Porque con el aprendizaje serás más…

  • Flexible ¿Puedes aceptar nuevos retos?

A estas alturas de la película ya no debe asustarte nada, estás preparado para lo que pueda venir, te has adaptado a un entorno cambiante o lo estás haciendo. Entonces no seas melindroso, remilgado o ñoño ¡Tira hacía delante!

Y esta cualidad te permite la…

  • Toma decisiones ¿Tienes problemas para elegir la ropa? 

Muestra que eres capaz de plantear soluciones, discutirlas, defenderlas y aceptar el consenso. Juega siempre a ganar – ganar, si solo quieres ganar tu nadie querrá jugar contigo.

Solo así podrás mostrar tu parte de…

  • Emprendedor ¿Aún esperas que te hagan la cama?

No te piden que montes un negocio, ni que cambies la vida de miles de personas ¡Ojalá! Piensa solo en una cosa, si te limitas a hacer lo que otros te dicen sin cuestionar nada, seguramente en poco tiempo, lo que tu haces lo podrá hacer alguien más barato que tu. ¿Te interesa?

Cualidad esta que podrá potenciar tu carácter…

  • Colaborativo ¿Qué sabes trabajar en equipo? ¿y qué?

Tod@s saben trabajar en equipo, nadie te negará esa cualidad y si me apuras, será cierto. Hasta el más egoísta de los profesionales que conozcas está esperando que un compañero le pase la pelota para marcar el gol, y eso es trabajar en equipo. Ve más lejos: colabora, comparte, apoya, asiste, ayuda, no te importa marcar muchos goles… pero si disfrutar.

Y esta cualidad nos llevará a la última, por necesidad serás…

  • Competente digitalmente ¿Eso no sirve para nada? 
Nada más te levantas de la cama cada día alguien en el mundo, en tu mundo, está compartiendo algo que le enriquece y te puede enriquecer ¿Te imaginas si tu también aprendes y lo haces?  Apúntate que son muchos los que van en esa dirección.


Y así llegamos al final. Puede que la empresa no tenga claro el perfil que quiere contratar, pero eso no es excusa para que tu no sepas que pueden necesitar ellos.

--> ¿Te atreves a cambiar?




lunes, 17 de octubre de 2016

Madurez del mercado laboral o bisoñez de los Recursos Humanos #RRHH

El 80% de las ofertas de empleo no se publican, o su equivalente, solo se publican 2 de cada 10 ofertas.

Debemos dar este dato como válido, según un estudio de LeeHecht Harrison de 2013, 3 de cada 4 ofertas de empleo no se publican, formando estas lo que conocemos por mercado oculto. Qué representa el 34% para las mujeres y el 66% para los hombres –datos del estudio-.

La contratación de personas en una empresa debe considerarse como una de las tareas más importantes a desarrollar en el inicio de su cadena de valor, tanto como la búsqueda de socios tecnológicos o la compra de materias primas. No vendes si no ofreces algo que el cliente valore para ser adquirido. Para conseguirlo necesitas personas, a ser posible las mejores para tu negocio, que no es lo mismo que las mejores del mercado.

Para la existencia de este mercado oculto de ofertas de empleo se esgrimen razones como: 

  • Promoción interna. 
  • Contratación directa de profesionales recomendados.
  • Recomendaciones de otros empleados.
  • Confidencialidad del puesto.
  • O no proporcionar pistas a la competencia sobre estrategias de expansión.

Desde Recursos Humanos -o Sistemas de Personas como me gusta llamarle- debemos preguntarnos si de verdad creemos que es efectivo ese mercado oculto y si es bueno constreñir nuestras ofertas a un área reducida de influencia.

No perdamos de vista que no todos los profesionales saben llegar a "escuchar" este mercado oculto, que no está al alcance de todos/as. Por más que empujemos a los candidatos/as hacia el famoso “Networking” –“Eixir a prendre la fresca” en Valencià/Català, salir a tomar el fresco, costumbre arraigada en nuestras tierras desde hace siglos-, muchos continúan usando los canales tradicionales de contratación.

Mercado laboral - Images with Pablo by Buffer

También es fácil asociar a este canal de contratación –mercado oculto-, la posibilidad de tener referencias del candidato de forma directa y cercana, con lo que se supone que la validación de la persona esta respaldada por la opinión de un tercero que le conoce. Algo próximo al error, ya que en este momento de exceso de candidatos, cualquier “cuñado” es capaz de ser recomendado con el sesgo adecuado. ¡Ojo! Todo el monte no es orégano. 

Siempre he creído que detrás de la búsqueda de recomendaciones existe un deseo por parte del reclutador de buscar un respaldo a su decisión, para sentirse seguro y no tener remordimientos de conciencia si sale mal.

Pero de verdad la pregunta clave es ¿Crees que por el mero hecho de no poner un anuncio tu oferta es oculta?

No nos engañemos, el mercado laboral ya no es el mismo que hace 10 años o incluso 5 años, ahora la comunicación entre las personas pone al alcance de muchos, detalles que antes eran inalcanzables. Hace años un “Headhunter” de prestigio podía gestionar un buen puñado de buenos candidatos y contactos que le podía proporcionar buen material.

Hoy esta práctica escapa a cualquier reclutador, no importa el nivel del puesto, sea de cuello blanco o azul, las personas pueden disponer de nuestra información si se les ofrece de forma adecuada, transparente y honesta.

Buscar a un operario de planta solicitando a tus trabajadores que te envíen candidatos es tan fácil como que sus grupos de Whastapp echen humo pasando la noticia. O pedir a una consultora que busque un ingeniero “con discreción” es lo mismo que poner en alerta a toda su red de posibles candidatos, que ha su vez lo reproducirán con tanta facilidad que llegarás a recibir candidatos en tu propio buzón de correo.

Dejemos las hipocresías de lado, seamos sensatos con nosotros y con nuestras organizaciones. En una sociedad hiper-conectada, va siendo momento de establecer una comunicación abierta con ella, donde puedas ofrecer las oportunidades profesionales que dispongas de forma vierta y honesta, sin engaños. Crea tu propia comunidad en tu entorno, con tus “stockholders”, empleados, clientes, proveedores, sociedad, gobierno, etc.

Si renuncias a dominar el mercado laboral que te corresponde, solo podrás adquirir lo que los demás no quieran.

No olvides, hacer esto tiene un precio. Ser honesto y transparente no se puede ser solo con los de fuera, debes empezar por los que ya tienes dentro de la empresa.

¿No será esta la verdadera razón de la existencia de un mercado oculto de ofertas de empleo?



lunes, 25 de julio de 2016

El empleado que es cliente: Employer Branding

El 30 de octubre de 1996, Tim Ambler y Simon Barrow publican un artículo académico en “The Journal of Brand Management” titulado “The Employer Brand. En él se describe la necesidad de aplicar las técnicas de gestión de marca a la gestión de los recursos humanos. Estando claro que los beneficios de la aplicación de estos conceptos serán recíprocos para ambos, recursos humanos y marketing.

Los profesores Ambler y Barrow ofrecen la siguiente definición de Employer Branding en este artículo.


The employer branding can be defined as "package of funcional, economic and psychological benefits provided by employing, and identified with the employing company"


Su planteamiento es claro, hablan de ofrecer ya no solo una parte económica por la que se había movido la contratación de forma sistemática, sino de otro tipo de beneficios –funcionales y psicológicos- plenamente identificados con el empleador. Plantean tratar al empleado como si fuese un cliente.

No obstante, también se plantean la necesidad de saber en que tipo de industria, sector o actividad se desarrolla la empresa, porque esto marcará la definición y aplicación de una estrategia de Employer Branding.

Según Amber y Barrow, los beneficios que se le deben ofrecer a un empleado son los mismo que una marca convencional se ofrece a un cliente:

  • Actividades útiles y de desarrollo (funcional).
  • Recompensas materiales o económicas.
  • Sentimiento de permanencia, dirección y propósito (psicológicas).

Nube de palabras de este post

Estamos hablando de lo básico, aspectos que deberían estar cubiertos por cualquier empresa u organización, pero que sin embargo no son presentados hacía el cliente interno –el empleado- como un valor añadido.

El ejemplo puede ser claro. Si una persona se siente atraída por cierto producto “A”, porque su uso le ofrece prestigio, calidad, fiabilidad, etc. Esta persona hará lo posible por comprarlo y recomendarlo en su entorno.

Así, si un empleado fuese considerado también cliente de su empresa, esta tendrá la posibilidad de crear en su empleado las confortables razones funcionales, psicológicas o económicas necesarias para obtener ese sentimiento de permanencia, de proyecto conjunto, que haga posible su difusión y recomendación. Como hace cuando compra su producto “A” favorito.

El concepto de “Employer Branding” define la relación en curso entre empresa y empleado, proporcionando una serie de intercambios de beneficio mutuo, y pasa a ser una parte integral de la red de negocios total de la empresa.

El desarrollo de una estrategia de Employer Branding refuerza tres conceptos fundamentales en una organización.

  • La identidad y la cultura de la organización.
  • El marketing interno.
  • La reputación de la organización.

No queda más que empezar a considerar a nuestros empleados como verdaderos clientes. Si lo hacemos bien… ellos sentirán la necesidad de responder a su “Empresa” favorita.

Y tu ¿Te atreves a ser su proveedor?

miércoles, 13 de julio de 2016

La importancia de una llamada

Foto de @xsalas

Lógicamente en todo trabajo o desarrollo profesional intentaremos “no hacer” aquellas tareas que no aporten nada, que no sirvan para mejorar, avanzar, vender o producir mejor resultado directo en nuestro desempeño.

Así que, toda tarea “inútil” en nuestro trabajo tiende a ser desbancada de su lugar, debe ser olvidada y se considera una perdida de tiempo.

Todo buen profesional que llegue a un nuevo desempeño analizará aquello que está en su ámbito de responsabilidades e intentará desempeñarlas con la mayor eficacia posible, sin dilaciones.

Imaginemos que estamos realizando un proceso de selección para una importante empresa, que hemos tenido mucha repercusión –traducido en número de candidatos- y que el nivel ha sido excelente. Después de sesudas entrevistas, complejos informes y largas reuniones de deliberación tomamos la decisión de incorporar a uno/a de los candidatos/as.

Por el camino –más o menos largo- hemos dejado un reguero de “cadáveres candidatos”, que en realidad para nosotros no son más que aspirantes que no llegaron a cumplir con las expectativas marcadas, por tanto en este momento ya son material fuera de uso. Algo que teniendo un determinado valor, lo pierde de forma instantánea en el momento que te decantas por otro/a.

Sin embargo –en el otro lado de la cama-, cada uno de esos cadáveres –para el reclutador- sigue teniendo vida, aspira –suspira- que suene su teléfono y le digan que es él/ella la elegida, o al menos que continúan y no esta descartada.

En realidad hemos sembrado el camino con un reguero de sentimientos, de esperanzas, de ilusiones, de planes… que solo se cumplirán para uno/a. Y que siempre se cumplirán para nosotros, pues somos los que elegimos.

Es el momento de pensar en ell@s. Estás cerrando la carpeta que abriste cuando se inició el proceso de selección, cuando pusiste todo tu empeño en que sería un proceso ejemplar donde encontrarías ese “mirlo blanco” que tu empresa necesita. Crees que has contratado al/a la mejor, bueno al menos de los que has conocido, el resto ya no te interesa. Piensas por un momento en algún@ de ell@s, sientes la tentación de llamar para dar una pequeña explicación, sabes que lo merece.

Pero ese trabajo ya es inútil ¿Qué aporta a tu desempeño de cara a tus responsabilidades esa llamada? Nada, es una tarea “inútil”, o acaso será mejor el proceso si llamo. No. La elección no cambiará, ya está tomada. El proceso se cierra y se olvida, lo importante es el final… El lunes se incorpora el/la nuevo/a.

Solo una persona sabe que el proceso ha terminado… el vencedor. Para el resto seguro que caerá en el olvido en la mayoría de los casos, o tal vez se enteren porque persistan en sus llamadas a la empresa interesándose por el resultado. La mayoría pasarán página y se quedarán con la duda de porque ell@s no fueron elegid@s.

¡¡Una llamada!! Sería suficiente para cambiar la percepción de todo, para cambiar el sesgo de unos cuantos candidatos, que aunque vencidos, tienen el honor de ser merecedores de una explicación.

Ellos/as serán embajadores de futuros procesos de selección que iniciarás dentro de unas semanas, abriendo una carpeta con toda la ilusión del mundo, pensando que esta vez si encontrarás ese “mirlo blanco” que necesita tu empresa.

Lo que no sabes es que solo una llamada te separa de ser cuidador de aves o depredador de mirlos.

¿Te atreves a descolgar el teléfono?

domingo, 19 de junio de 2016

Los portales de empleo, las nuevas generaciones y las conversaciones.

No es cuestión de contratar a un Comunity Manager que te lleve las redes sociales –que también, si es necesario-, aunque las tenga porque todos las tienen, de cambiar tu página Web para que sea más “chula” y se vean las fotos y los vídeos, que por supuesto hemos grabado para transmitir los valores y la cultura de la empresa entre nuestras huestes.

No es una moda que dentro de un tiempo será olvidada, como las corbatas anchas, la blusa marinera o los pantalones de campana, que guardaré en el armario hasta que vuelvan a llevarse.

No es un compromiso que salvas asistiendo a un seminario organizado por una consultora “super-amazing” donde te hablan del futuro, del cambio, de la importancia de las nuevas tecnologías, para luego comentar en el “coffee break”–recreo- con el mismo ponente, que todo esto está muy bien pero que el día a día de la empresa es otro.

La realidad es muy tozuda, la sociedad es muy tozuda y si ha decidido cambiar lo hará independientemente de lo que pienses, creas o sueñes.

“Hace unos días impartí, para un directivo de recursos humanos, unas sesiones sobre uso de redes sociales, entre ellas LinkedIn –como no-. El buen interés mostrado por este profesional se adivinaba insuficiente para salvar las diferencias entre él y los valores contenidos en los nuevos entornos de relación-conversación que estaba descubriendo. Su visión de las relaciones dentro de estos nuevos entornos estaban siendo filtradas por su dilatada experiencia. Mientras intentaba imaginar como podía ser una relación con un “desconocido” de LinkedIn, ordenaba a su equipo insertar un anuncio en un portal de empleo, para que esos mismos desconocidos aplicasen a una oferta de empleo oculta de su propia compañía.”

Es evidente que somos un país cada vez más “viejo” –en un continente cada vez más viejo- y que las personas “mayores” –de 45 años- deberán volver al mercado laboral; si se quiere salir de este atolladero en el que nos encontramos. Por cierto, mercado del que fueron expulsados por los mismos que ahora les discriminan por tener la misma edad que ellos, paradójico no. La mayoría de estas personas se seguirán moviendo en un contexto de comunicación cercano a los métodos del siglo pasado, pero sin duda los más avispados, los que han aprendido la lección, en definitiva; los que han sabido evolucionar y por tanto mejorar su valor profesional, están entrando en una nueva dimensión de relación-conversación que los que han seguido en su lugar no han tenido la oportunidad/necesidad de descubrir.

Así que sólo nos queda una pregunta por responder: ¿Cómo podrán conectar con ese talento sénior que se está construyendo?

La otra cara de la moneda nos habla de jóvenes que se incorporan el marcado laboral y que están más pendientes de vivir y disfrutar que de crear vínculos perennes con organizaciones que despidieron a sus padres cuando ellos andaban pidiendo la nueva PS3. Personas que consideran viejo un ecosistema como Facebook y que prefieren conversar en Snapchat; lugar que no será capaz de entender en toda su esencia cualquiera que tenga más de veintitantos. Candidatos que se sienten identificados con lugares donde las conversaciones son efímeras, las obligaciones pocas, y donde pueden elegir sus propios contenidos sin estar atados a los medios convencionales que les imponen los tiempos y los sesgos de las grandes cadenas.

Así que solo nos queda una pregunta por responder: ¿Cómo podrán conectar con ese talento junior que se está construyendo?

Cada vez lo tengo más claro, este cambio se está produciendo en ambos colectivos de candidatos, y las empresas –perdón los directivos de las empresas- siguen empeñados en interpretar el cambio como una moda, no porque crean que lo sea, más bien por el miedo a verse expuestos en un medio que no dominan ni quieren dominar. Siguen empeñados en colgar anuncios en portales de empleo que unos –sénior- y otros –junior- están dejando de lado, para hablar cada uno con su tempo, su jerga y sus contactos.

¡¡Bienvenidos a la era del conocimiento y la conversación!!



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