jueves, 3 de septiembre de 2009

Despedida

Iba de camino a su trabajo. Quería que fuese una mañana normal, no faltaba el sol, ni el fuerte calor de agosto, al llegar se fijo en que el jardín estaba un poco descuidado… “son los efectos de la crisis” pensó. Aparco el coche en el lugar de siempre, quería que fuese un día normal. Cuando llego a su despacho se dio cuenta de que faltaban muchas de sus cosas… en unos segundos reacciono… “ya me las lleve hace días”. Se cruzo de inmediato con los compañeros más próximos, las preguntas de rigor… ¿Cómo estás? ¿Cómo va? ¿Qué tal el verano?... las miradas si eran diferentes…

Recogió sus últimos recuerdos, no era necesaria una caja, solo una pequeña bolsa. Tomo aire, había decidido que fuese un día normal. Se paseo por todas las dependencias de la empresa y saludo a todos los compañeros que pudo ver, se paró a charlar con aquellos que tenía más confianza… las miradas eran diferentes…

Volvió a su despacho y escribió un escueto mensaje que envió a todas las personas que no pudo encontrar en persona, no quería olvidarse de nadie. Sabía que él sería casi olvidado en unos meses… “la vida continua” decían algunos. Cierto que continua, pero de otra forma…

Al salir miró a su alrededor, el jardín estaba descuidado, pero si era un día normal, los que no serían normales serían los siguientes… al menos hasta olvidar este último. “Hasta pronto” se dijo a sí mismo.

Se marcho después de su último día normal de trabajo…

sábado, 22 de agosto de 2009

Valores y Amigos

Algunas personas tienen la suerte de contar con un grupo de amigos, suele ser reducido y normalmente difícil de mantener. Todos tenemos nuestro entorno de “conocidos” (los llamaremos así porque lo conocemos en diferentes circunstancias), con los cuales nos relacionamos habitualmente y les ponemos el apodo de amigos. Os cuento una historia relacionada con esto.

Cinco compañeros de facultad decidieron, sin apenas conocerse (claro eran compañeros), vivir juntos durante 2 años en un mismo piso de estudiantes. Cada cual era diferente, pero por arte de la buena convivencia se soportaron, toleraron y respetaron durante ese tiempo. De aquí surgió una relación que dura ya más de 25 años, prueba de ello es que hace pocos días han celebrado su cena anual numero 24 de forma ininterrumpida. Siempre consiguen encontrar la forma de verse, estén donde estén.

Seguramente existen muchos ejemplos como este, espero que aquellos que disfruten de este privilegio lo sepan mantener y se sientan orgullosos.

Muchas empresas hablan de sus “valores”, de mantener a sus empleados, y de todas esas teorías que no saben aplicar. Muy fácil, que se dejen de chorradas y que apliquen esta teoría de la amistad: Respeto, compromiso y sentimientos.

Estos cinco amigos se verán el próximo año y celebraran el 25 aniversario.

sábado, 8 de agosto de 2009

Empatía

Estamos cansados de ver como otras personas que comparten con nosotros el metro, un autobús, un parking, el trabajo, los estudios o cualquier otro lugar, se complican la vida con temas que para nosotros carecen de la más mínima importancia. Si nos centramos en el ámbito del trabajo, es fácil que casi diariamente nos encontremos con compañeros que están argumentando algo cuyo contenido para nosotros carece de importancia, normalmente mostrando frustración, enfado, indignación, o cualquier otro sentimiento negativo.

En ese momento: ¿Qué argumentos tenemos para pensar que lo que nos dicen no es importante? Entonces: ¿Y si cambiamos nuestro punto de vista? Por un momento situémonos en el lado de la otra persona e intentemos pensar que razones le llevan a él hasta ese razonamiento que hace importante lo que para nosotros es nimio.

Parte de este argumento tiene su base en la empatía, esa afectividad mental que podemos tener con el otro, que nos permite interpretar sus sentimientos y modelar nuestro comportamiento para llegar mejor a esa persona. No tenemos porque sentir lo que él siente o pensar igual que él piensa, solamente es necesario poder interpretar sus emociones, su estado de ánimo, sus sentimientos, y podremos ver su punto de vista. Así, cambiaremos el nuestro por unos instantes, los necesarios para ver que eso que estamos despreciando y que es poco importante para nosotros, eso mismo nos sucedió a nosotros la semana pasada.

domingo, 26 de julio de 2009

Un verano diferente

Este fin de semana en la playa ya se puede observar el verano en todo su esplendor, estamos en julio y están abarrotadas, llenas de sombrillas, de niños que se resisten a salir del agua, de jóvenes que intentan jugar con las paletas sin apenas mover los pies, de no tan jóvenes que pasean por la orilla intentando hacer el ejercicio pendiente del invierno. Todo se parece a lo que ocurre cada verano, en cualquier playa.

Pero este año hay algo diferente, la sensación es otra, parece que son más que otros años, parece que los que van a la playa no tienen prisa. Los que pasean, toman el sol o juegan tienen otra actitud, tal vez más relajada. La verdad es que para muchos de ellos es un verano diferente, después de muchos años de trabajo, donde solo se disponía de unos días de vacaciones en verano y estos debían disfrutarse de forma frenética o en una pequeña escapada de una semana. Ahora se encuentran con todo el tiempo del mundo (al menos de momento), no deben tener prisa, están en el paro.

De todas formas el espíritu no cambia, sean cuales sean las circunstancias de cada uno, cuando se acercan a la playa sonríen, disfrutan, intentan ser felices. No van a la playa para lamentarse, van para evadirse. El sol y el mar sirven de plan de choque, ese que los políticos no saben hacer.

sábado, 18 de julio de 2009

Cinturón o falda

Estaban sentados en la terraza de un bar, refrescando un verano muy caluroso. Los dos amigos hablaban del último concierto que habían visto y se emocionaban en cada recuerdo de aquella noche. De repente llego una mujer y se acercó a la mesa de su lado, donde desde hacía un rato charlaban un grupo de jóvenes. Los dos amigos se fijaron en la chica que acababa de llegar y repararon en su… falda-cinturón o se llama cinturón-falda, bueno en todo caso se trataba de una falda que tenía más pretensiones de ser cinturón, aunque lo mismo podría decirse que se trataba de un cinturón con pretensiones de falda.

Ambos observaron como la chica después de unos segundos de indecisión decidió acompañar al bullicioso grupo de amigos, tomó una silla y la acomodo alrededor de la mesa. En ese momento hizo el gesto de sentarse y con gran habilidad usando sus manos suplió las carencias de su falda o mejor de su cinturón. A partir de ese momento la muchacha uso una mano para ayudar a su falda o cinturón a realizar su función, lo que su prenda no podía hacer lo hacia ella con una u otra mano, lo que la dejo manca. Solo tenía una mano para la relación con sus compañeros, aguantar el cigarrillo y beber de su vaso.

Después de este lapsus los dos amigos continuaron con su distendida conversación sobre el maravilloso concierto que habían visto, aunque rápidamente llegaron a la conclusión de que el batería del grupo no tenía necesidad de estar también en los teclados, eso le hizo perder concentración y el grupo no tacaba igual. Los dos pensaron que una de dos o batería o teclados, pero las dos cosas le restaban posibilidades.

lunes, 13 de julio de 2009

Empresas sin Alma

Algunos expertos piensas que las empresas tienen Alma y otros asumen que esta Alma no es más que lo que llaman “Cultura de Empresa”, que supuestamente es aquello que diferencia a cada empresa de las otras (es algo así como su personalidad, su sello de identidad). Hay quien llega más lejos y es capaz de desarrollar un Manual con todo esto. ¿Serias capaz de describir tu Alma en un Manual al uso?

Tengo claro que las empresas están formadas por personas y estas tienen vidas, familias, compromisos, emociones, sentimientos e incluso alma. Por tanto, si una empresa está formada por personas que tienen todo esto: ¿Será la empresa una suma de estas cosas que tienen sus empleados?

No sé si las empresas tienen alma o no, ni siquiera lo considero importante, pero sí creo que las empresas pueden ser desalmadas (faltas de conciencia, crueles, inhumanas). Cuando son capaces de olvidar que están formadas por personas y solo piensan en ellas como números, como una mera transacción económica. Cuando una empresa en nombre de su futuro o de cualquier otra escusa es capaz de olvidar a las personas, pierde toda credibilidad, rompe cualquier contrato psicológico con su plantilla y quema parte de su futuro, porque aunque se asegure un mejor futuro económico (corto plazo), le costará recuperar “su alma”.

lunes, 6 de julio de 2009

Una Cena con Amigos

El viernes me reuní con un grupo de amigos de toda la vida para compartir una cena que al final duró hasta bien entrada la madrugada. Como siempre teníamos mucho de qué hablar, nuestra misión es poner solución a los problemas, a todos, empezamos por los locales y más próximos y terminamos dando soluciones para el país, Europa y el hambre en el mundo. Esto siempre es directamente proporcional al número de Gin-Tonics tomados.

Pero lo mejor de este encuentro, que ya se produce desde hace muchos años, es la sensación de permanencia al grupo que se tiene desde el primer momento. No importa cuánto tiempo hayas estado sin ver a una u otra persona, ni siquiera que sus ideas o forma de ver la vida sean opuestas a las tuyas. Hay algo por encima de todo que hace que no sientas la necesidad de salir corriendo de una reunión de antiguos amigos (que no antiguos alumnos), con los que solo compartes la suma de años, una barriga y menos pelo, en algunos casos mucho… mucho menos pelo.

Creo que en los tiempos que corren es un privilegio poder tener estas reuniones aunque solo sea una vez al año. ¡¡¡Perdón, a pesar de ser solo una vez al año!!! Si las empresas funcionaran con un poco de este espíritu seguramente funcionarían mucho mejor.

Hasta el año que viene.

jueves, 2 de julio de 2009

Los Sentimientos de la empresa

Hace unas semanas un amigo y ex compañero de trabajo me recomendó la lectura del libro La Empresa Sensual (Jesús Vega de la Falla). Lo leí y debo reconocer que me sorprendieron algunos de los planteamientos que contiene, con otros no estoy muy de acuerdo.

El autor define las empresas sensuales como aquellas que son capaces de enamorar a los clientes, accionistas y sobre todo empleados (resumen muy simple del libro), no le falta razón en sus planteamientos y los ejemplos en los que se apoya son claros, pero la duda que le queda a un lector como yo, que además está en el mundo de la empresa, es muy trivial: ¿Es esto posible en cualquier empresa? ¿Lo puede o debe hacer mi empresa?


No podemos olvidar que las empresas tienen como fin último ganar dinero y que este extremo en muchas ocasiones está reñido con la posibilidad de tratar a sus empleados como personas y no como números. Si aplico toda la teoría de este libro a mi empresa me puedo quedar solo, me explico (para aquellos que no conocen donde trabajo) y así no levanto expectativas secretas en los que si saben dónde estoy. Hace unos días una compañera de trabajo hizo un comentario en una reunión, refiriéndose a nuestra empresa dijo: “Esto es como un pequeño pueblo, donde todos nos conocemos y hablamos de todo, hay que entenderlo así…”

Esta afirmación me llamo la atención, nunca hubiera hecho una comparación como esa, pero sobre todo por lo que implica de visión humana de la empresa, porque cuando pensamos en un pueblo de 200 habitantes, no pensamos en números, pensamos en personas que viven en un determinado lugar, y son felices, y discuten, y votan, y tienen un alcalde, y se casan, y se divorcian, y se ayudan, y se odian, y todo aquello que hace un ser humano que tiene la capacidad de amar, pero no solo por tener sexo y reproducirse como otros mamíferos, sino también porque pueden seducirse y enamorarse.

Me gustaría que mi empresa fuese así, que desarrollase la capacidad de amar y seducir a sus empleados, a sus clientes, a sus accionistas, porque de esa forma todos serían más felices y aquellos que no quisieran enamorarse de su empresa se tendrían que marchar.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...