domingo, 3 de mayo de 2009

El perro del hortelano

En las siguientes líneas supondremos una situación, para que cada persona que lo lea haga el ejercicio de imaginar si le es familiar o lo ha vivido.

Lo normal, bueno hablar de normalidad en estos tiempos es muy complicado, es que cualquier persona desarrolle su trabajo en los momentos establecidos para ello, dentro de un horario y en unas oficinas o instalaciones (dejamos de lado a los afortunados que tienen libertad de horario y/o pueden trabajar desde casa u otros lugares). Además, dadas las circunstancias, la gente se esfuerza un poco más de lo normal, para conseguir cada día que su trabajo sea más productivo, casi siempre ampliando el horario.

Sin embargo, existen personas que son incapaces de desarrollar su trabajo en los horarios y espacios normales, es más, son capaces de interrumpir el trabajo de los demás o no dejar que se desarrolle de forma habitual. No suelen cumplir con los objetivos que tienen marcados y si lo hacen siempre es fuera de fechas.

Luego llega el tiempo de descanso o los fines de semana, o los periodos de vacaciones, y en ese momento aparecen estas personas: Hacen llamadas telefónicas, envían correos electrónicos, tienen reuniones intempestivas donde enrolan a otros, etc. Todo ello con contenidos en nada vitales para su ejecución o decisión inmediata. Es más, algunos de los temas ya han sido tratados por sus colegas en los “tiempos normales”.

¿Qué están haciendo? (Mi interpretación) Estas personas no tienen muchas ganas de trabajar, incluso algunos lo hacen por ocultar su falta de competencia profesional. Se escaquean durante el tiempo en el que se debe trabajar. Posteriormente para justificarse, se dedican a llamar la atención de todo el mundo cuando el resto esta descansando o disfrutando de su tiempo libre. El que sabe hacer bien esto ante sus jefes incluso puede salir mejor parado que el resto, ya que oculta su inefectividad ordinaria y amplifica su esfuerzo fuera de lo normal.

Estos son el “Perro del hortelano”, ni trabajan ni dejan descansar…

domingo, 26 de abril de 2009

Los hombres que no amaban a las mujeres

Con este libro Stieg Larsson (Skelleftehamn, Condado de Västerbotten, 15 de agosto de 1954 - Estocolmo, 9 de noviembre de 2004) inicio una serie de novelas policiacas bajo el nombre de “Millennium”. Solo llego a escribir tres: Los hombres que no amaban a las mujeres, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina y La reina en al palacio de las corrientes de aire, ya que en 2004, con 50 años, murió de un ataque al corazón, apenas días después de entregar el tercer volumen y poco antes de ver editada la primera parte. No pudo ver publicada la obra que la ha llevado a la fama.

Esta novela, de más de 650 páginas, es de las que te enganchan en las primeras líneas y de las que pretendes saber como continua en cada momento, ya que mantiene el interés de forma constante. Aunque en algunas ocasiones se extiende en reflexiones que se apartan de la trama principal y pueden resultar poco atractivas. Las particularidades de los personajes principales le dan cierto interés, y son el gancho para la lectura del resto de entregas. Lo peor de esta primera parte, porque se sale de la trama principal contada, es que la novela queda abierta para su continuación. Pienso que la historia no lo merece.

Estamos ante una de estas trilogías que se leerán y venderán de forma espectacular, de las que dentro de unos meses cuando te pregunten si la has leído y dudes de su existencia parecerás un tipo raro. Después de leer la primera te abre cierto interés por leer las otras, pero creo que hay mucho de influencia en la muerte prematura de su autor antes incluso de que fuese publicada la primera de las tres novelas.

miércoles, 22 de abril de 2009

Recuerdos (Relatos cortos)

¿No le regalarías también el collar? Le grité con cara de enfado. Ella me respondió con otra pregunta.
- ¿Por qué no?
- ¿Por qué era de tu madre? Laura no comprendía la importancia que este objeto tenía para mí, nunca le conté la verdad sobre él a nadie, consideraba que pertenecía a la parte privada de mi vida. Aquella alhaja no tenía ningún valor material, en realidad tampoco fue de mi mujer, reconozco avergonzado que me la regaló como recuerdo una antigua novia. ¿Sería este secreto conocido? La verdad es que es difícil que te tomen en serio con noventa y dos años.

martes, 14 de abril de 2009

¿Sueños?

¿Dónde está el perro? Oí gritar a mi hija desde su habitación. Yo miré a mí alrededor, no entendía nada, no había tenido perro en mi vida. Pensé que mi hija sufría una pesadilla, y que perdía el ansiado perro que su madre y yo no habíamos permitido tener nunca en casa, ya que considerábamos que el espacio no era el adecuado. Me levanté para comprobar que se encontraba bien, la arropé y volví a mi cama. En ese momento sentí que me zarandeaban y de nuevo la pregunta ¿Dónde está el perro? No entendía nada, yo no tenía perro.

viernes, 10 de abril de 2009

Asociación de ideas (G-20)

Leí poco sobre la cumbre del G-20 en Londres y escuché menos por falta de tiempo, ¿No tiene interés? Por cierto, los del G-20 son los mismos que permitieron que llagáramos a esta situación. De repente, navegando por Internet me sorprende un titular:


Después leo este otro titular:


Paro un momento para reflexionar, intento asociar estos dos titulares… En mi esfuerzo por enlazarlos me cruzo con otro titular:


¡¡¡Ya lo tengo!!! Este último titular me aclara las ideas.

jueves, 2 de abril de 2009

Desde Brasil


Cuando estás en otro país intentas captar la mayor parte de los detalles que son diferentes a los de tu vida cotidiana. Brasil tiene su propia personalidad, pero es un país inmensamente grande y no permite hacer generalizaciones de cómo es. Siempre se puede hablar de los tópicos: Es un país acogedor, donde se come muy bien, sus habitantes son amables o al menos eso percibe un español, aunque estos tópicos en este caso son para mí verdades.

Pero existe algo que estando en este país te traslada de forma rápida a la realidad y hace que sientas el país: El futbol. No hablamos de cultura, del amazonas, de la corrupción, de las “favelas”, ¡No! Hablamos de futbol. Si tu estancia en Brasil coincide con un partido de la selección Brasileña, entonces puede ser diferente. Si además gana, puede ser mejor. Pero lo más sorprendente es que ocurra un acontecimiento paralelo que pueda enmudecer el impacto de la victoria de la “canariña”. ¡Si! Existe este fenómeno: Que la selección argentina pierda y además lo haga por 6 a 1 contra Bolivia. Hoy no se habla de victoria en Brasil, se habla de derrota, sobre todo de sus queridos vecinos y máximos rivales en el futbol.

domingo, 22 de marzo de 2009

Prestige ¿Responsables?


Se puede leer en la prensa (21-03-2009) que ya ha terminado la instrucción del caso del hundimiento del petrolero Prestige en las costas gallegas el 13 de noviembre de 2002, más de 6 años después. Según las conclusiones de este sumario parece que fue correcto alejar el barco de la costa.

Aún se puede recordar el follón que se montó a cuenta de este desastre: unos intentaron buscar responsabilidades en las autoridades del momento, estas intentado salvarse ante una catástrofe de dimensiones impresionantes y sin saber que hacer, por otro lado los medios de comunicación que nos dieron con el tema a todas horas, los voluntarios, las toneladas de chapapote con las que comíamos y cenábamos.

¿Y? ¿Qué queda de todo este circo? Nada, nada de nada, los medios de comunicación han pasado de puntillas por el asunto, los políticos ni se acuerdan (por si acaso) y un juez dice que solo hay 3 imputados, miembros de la tripulación y sin recursos económicos. No se si la decisión o actuación de las autoridades fue correcta, pero esta claro que más de 3.000 kilómetros entre la desembocadura del río Miño al Canal de la Mancha fueron contaminadas por el contenido del Prestige y nadie, absolutamente nadie, después de 6 años, se hace responsable de ello. Menos aún con la ayuda de este sumario.

Enlace de la noticia en El País
http://www.elpais.com/articulo/espana/juez/caso/Prestige/concluye/fue/correcto/alejar/barco/costa/elpepiesp/20090321elpepinac_17/Tes
Enlace de la noticia en ABC
http://www.abc.es/20090321/nacional-sucesos/juez-avala-toda-actuacion-20090321.html

viernes, 20 de marzo de 2009

Un ERE para las fallas

Era una mañana soleada, agradable, de estas en las que empiezas a sentir el contacto del sol de otra forma, la luz parece ser diferente, sientes que ya te sobra la chaqueta, pero no te molesta. Son mañanas que suelen presentarse de repente, sin avisar, y te hacen sentirte mejor. A esta mañana solo le faltaba el olor, ese olor a pólvora con el que se identifican estos primeros días de luz diferente, el anticipo de la primavera huele a pólvora en algunos pueblos del Mediterráneo.

Ya quedan pocos días para las Fallas, pensó Ventura. Aunque ya no participaba de la fiesta, seguía teniendo esta sensación cuando el día se descubría de esta forma. Le gustaban las fallas, había participado en ellas de forma activa y guardaba un grato recuerdo.

De camino al trabajo Ventura olvidó rápidamente las fallas y se puso a pensar en su situación profesional, las dificultades eran grandes y cada vez el futuro más incierto, le costaba mucho conectar con su empresa. Ya no la sentía como antes, no tenía la misma ilusión, ni se agolpaban en su cabeza un montón de proyectos que quería llevar a cabo. Las personas evolucionan, pensó Ventura, este proyecto ya no es el mío, necesito cambiar.

De repente se vio proyectando de nuevo el mundo de las Fallas en su mente, como si la nostalgia le invadiera. Ventura se preguntaba porque estaba fuera si una vez se juro que nunca las abandonaría. Se dio cuenta de que el verdadero motivo de su abandono era el mismo que ahora le cuestionaba su dedicación profesional: Dejó de ser su proyecto. Ventura había evolucionado, pero las fallas no. En realidad él siempre pensó en cambiarlas, en hacerlas diferentes, pero siempre se encontró con las famosas tradiciones y el tabú de que estas no pueden cambiarse. ¿Y quién quiere cambiar las tradiciones? Se preguntaba. Sabía que solo era necesario cambiar el entorno de las tradiciones, ¿Acaso no han cambiado los materiales con los que se construyen las fallas? ¿Las hace esto diferentes? ¿Han dejado de ser tradicionales?

¿Por qué se produce esta involución en las fallas? Digan lo que digan los partidarios de las fallas “tradicionales”, estas son inmóviles, cerradas, solo cuentan con el apoyo incondicional de sus propios miembros y son incapaces de atraer a personas jóvenes, que piensan diferente, que serian capaces de “plantar” las fallas de otra forma. Este inmovilismo solo beneficia a cuatro, los cuatro de toda la vida, los que nunca abandonaran, los cuatro a los que el resto deberemos hacer un homenaje por haber mantenido la “tradición” de las fallas durante años. Lástima que tal vez no quede nadie en las fallas para hacerles este homenaje.

Ventura despertó de sus pensamientos cuando aparcó el coche frente a su empresa, era su último día de trabajo, la mala gestión de algunos y el inmovilismo de otros habían terminado con un buen proyecto. Ya solo le quedaban las fallas, si es que alguien se daba cuenta del peligro que corrían.

Una alternativa de estas Fallas 2009, el Llibret de L'escletxa: http://issuu.com/iussuf_almamlaka/docs/falla-escletxa_09

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