domingo, 1 de junio de 2014

5 Apuntes para medir el Talento en #RRHH

"El talento es algo bastante corriente. No escasea la inteligencia, sino la constancia" 

Talento, talento, talento… todos andamos dando vueltas a este concepto, a este sustantivo manoseado por muchos e incapaz de ser detectado por otros tantos. La panacea contra la mediocridad de la empresa, sobre todo la que se ha instalado después de usar la crisis para limpiar los trasteros de “empleados no útiles” para el negocio, y con ellos se limpio parte del talento, siempre que los criterios aplicados fueron económicos, impuestos en muchos lugares.  

Pero no lamentemos tiempos pasados, miremos al futuro ;-) Hace unos días participé en Madrid en un evento sobre Recursos Humanos (RRHH), más concretamente deGestión eficiente de las personas”, organizado por Iniciativa Pymes @IniciativaPymes. En él se habló de talento, de cómo detectarlo, medirlo, contratarlo, motivarlo, conservarlo y todo lo que te imagines terminado en –lo y que no hacemos en la PYME.

Algunos conceptos quedaron claros, al menos lo intentaron los asistentes, y en este post nos quedamos con uno de ellos: “Medir el Talento”. Normalmente hacemos sobre dos o tres saltos mortales sin red para medir este gran valor para la empresa. Y lo habitual es que terminemos recopilando exhaustivas evaluaciones de muchos grados (máximo 360º), que pocos saben hacer y menos entender. O que instalemos paquetes de software que nos permiten recopilar obra y milagros de cada uno de nuestros empleados, y así no necesitamos hablar con ellos. No es motivo de este post degradar estos métodos (Evaluación por competencias, pruebas psicológicas, pruebas profesionales, dinámicas de grupo, assesment center, etc.), ya que considero que en su buen uso pueden ser herramientas válidas en cualquier entorno, incluso en una PYME. Pero hablemos del fondo ¿Qué debemos evaluar en el talento cercano?

"Salvo los tontos, los hombres no se diferencian mucho en cuanto a intelecto; solo en ahínco y trabajo duro" (Charles Darwin)

Así es, le llamaremos “Talento cercano” o “Talento de proximidad” y lo definiremos como aquel que permite un desarrollo más rápido y eficaz de los objetivos de una PYME, es la energía de consumo inmediato, como las calorías que el cuerpo humano consume en cada momento, sin hacer falta ir a las reservas. Esa energía que una PYME debe explotar, ya que en gran medida no dispone de medios y/o tiempo para hacer planes a largo plazo. Se trata de innovar de forma progresiva, lo que los expertos llaman “Innovación Incremental” frente a la “Innovación disruptiva”, como muy bien lo define Pedro Muro en uno de sus post “De la innovación incremental a la innovación disruptiva en la empresa”.

Para llegar a considerar ese talento, tomaremos en cuenta las siguientes 5 áreas evaluables, sin necesidad de medir mucho más que esto (Se pueden medir de la forma que se considera más eficaz):

  • Nivel de Auto-conocimiento. En primer lugar es necesario saber cuál es el nivel de conocimiento personal que cada uno tiene de sí mismo. Es absolutamente necesario que para dar un buen nivel de cumplimiento de objetivos seamos conscientes tanto de nuestro potencial, como de nuestras limitaciones. No todos son superhéroes. 
  • Cómo te muestras. No sirve de mucho ser súper-conocedor de todo tu potencial, sino eres capaz de mostrarlo, y sobre todo de cómo lo muestras. 
  • Cómo te relacionas. Aquí es donde podemos saber cuál será el nivel de relación con los demás que podremos desarrollar, como funcionaremos en entornos colaborativos, como nos adaptaremos a la filosofía del compartir para mejorar. 
  • Cómo tomas decisiones. Punto importante si depende de uno mismo el desarrollo de objetivos de un proyecto. ¿Cuáles son tus dudas? ¿Cómo consideras a los demás en la toma de decisiones? ¿Cómo las comunicas? ¿Qué importancia tiene la opinión de otros? 
  • Cómo manejas el estrés. Evaluar este punto nos permitirá conocer como se comporta la persona en entornos cambiantes, dinámicos, poco seguros, que son en definitiva los que nos envolverán en los próximos años.
Solo con estos 5 puntos podrás evaluar a tus empleados y comunicar con ellos las conclusiones, esa conversación te dará el nivel de talento de tu PYME y las necesidades de desarrollo futuro. Ya sabes, talento es innovación, cultivarlo es futuro.

lunes, 19 de mayo de 2014

El lado oculto de buscar trabajo #RRHH

8:30am Hora ZULU España. Una ciudad cualquiera. Un día cualquiera. Un profesional… buscando una oportunidad laboral. Necesitamos ¡Urgente! 
Un trabajo ¿Qué podemos hacer?

Manifiesto Cluetrain: Tesis 95. Estamos despertando y conectándonos. Estamos observando. Pero no estamos esperando.

En este blog hemos dado un punto de vista de las tribulaciones de un "reclutador" en un departamento cualquiera de recursos humanos, preparando un proceso de selección. Ahora ponemos en la cabeza del lector el otro lado de la cama. 

¿Cuál puede ser la visión del que busca trabajo?
FASE 0: Después de perder el empleo, el afectado decide tomarse unas semanas de descanso: ¡Me lo merezco! Es como la venganza, el mundo ha sido injusto conmigo. Ya me preocupare de buscar trabajo dentro de un tiempo, ahora hay cosas más importantes. No se es consciente de la situación, o no se quiere ser consciente.

FASE 1: Después del “merecido descanso” nos lanzamos al mundo de las ofertas, literalmente a saco (estamos inquietos), nos registramos en un conocido portal de empleo. Vemos una oferta maravillosa, escrita para nosotros. Cuando la redactaban tenían nuestro CV delante. Unas horas después consultamos la oferta y tenemos 378 candidatos competidores. Increíble. Sorprendente. Pero no pasa nada, yo soy su candidato.

FASE 2: Nada de nada, después de apuntarnos a 127 ofertas de empleo en las 3 primeras semanas, nadie nos llama. Empezamos a desanimarnos, nos hundimos, estamos cansados, sabemos que será muy difícil que encontremos allí lo que buscamos. En realidad lo único que queremos es una entrevista, porque si ocurre… “Si me dan una entrevista, será difícil que no me contraten”.

FASE 3: Asumimos nuestro nuevo estado: Estamos sin trabajo, en el paro. Nuestro trabajo es buscar trabajo. Pasamos a comentarlo con los conocidos, amigos y personas de otras empresas que podrían contratarnos. Buenas noticias. Es posible: “Yo conozco al amigo de un amigo, que es posible que”.

FASE 4: El tiempo pasa. Aparece la resignación colectiva. Este momento ocurre tomando un café con un colega en la misma situación. Son las 12:45 p.m. de un día cualquiera. Es que somos casi 6 millones de parados.

FASE 5: Alguien nos dice que tenemos que ser diferentes. Genial. Nos hablan de las redes sociales. De hacer “networking”. Incluso de ser emprendedores. Algo muy interesante: “Los tiempos difíciles son momentos de oportunidades”. Nos apuntamos a LinkedIn y nos convertimos en expertos del “contacto”. Pedimos amistad a todo el que se mueve. Los que reciben el mensaje, lo traducen por: “Otro desesperado”.

FASE 6: Después de unos meses, nos llaman para una entrevista. La oportunidad no sabemos ni de donde ha venido. No es lo que soñábamos, pero es algo. Nuestras pretensiones profesionales han ido bajando de forma proporcional al tiempo transcurrido. Nos enfrentamos a una entrevista donde nuestras armas están entregadas. Estamos vencidos, solo deseamos ser contratados. No eres diferente. Eres uno más en busca de trabajo. Pasan unas semanas… no nos llaman ni para decirnos que estamos descartados.
¿Qué hemos hecho mal?

CONCLUSIÓN: Analiza desde el principio tu situación personal y profesional. Decide que quieres hacer y enfréntate al mercado de trabajo con todas tus fuerzas. Apóyate en tus fortalezas, minimiza tus debilidades. No caigas en el conformismo. No bajes tus expectativas profesionales. Usa las redes sociales, si, pero no creas que son la solución, solo son una herramienta, que bien usada te dará oportunidades y te ayudará en el proceso de diferenciarte del resto de candidatos. Proyecta tus objetivos hacia el futuro, no te conformes con adaptar un currículum que solo habla de tu pasado.

Pero hay algo muy importante, no creas que estar sin trabajo es algo pasajero que se solucionara. Cuanto antes consideres esta situación como un objetivo, más oportunidades de superarlo tendrás. Mueve el culo, porque nadie lo hará por ti.


www.creacommunity.com 


jueves, 24 de abril de 2014

7 claves para ponerte en el lugar del Reclutador

Foro de Empleo Santiago de Compostela
Cuando estamos buscando trabajo hay un ejercicio que no solemos hacer con frecuencia… “Ponerse en el lugar del "reclutador", intentar pensar cuáles son sus necesidades y qué factores le impulsarán a tomar una decisión u otra”.

Tal vez no sea un ejercicio fácil, sobre todo si pensamos que la mayoría de las veces no conocemos a esa persona. No obstante olvidamos que tenemos en nuestras manos las pistas necesarias para conocer la mayor parte de los datos que necesitamos para hacer esta reflexión: “La oferta publicada, el perfil solicitado”. Por más escueta o general que está sea, nos dará suficiente información para poder hacer un mejor planteamiento de nuestra candidatura. Desde la redacción del currículum, al planteamiento de una futura entrevista.

Pensemos que es lo que podemos hacer para llegar a ese “juego” de adivinanza de los deseos de alguien desconocido, estás son las pautas que puedes seguir:

  • Piensa que el reclutador es una persona como tú, que tendrá dudas e intentará resolverlas con la información que le proporciones. Así que no descuides ningún detalle.
  • Lee la oferta de trabajo publicada con detenimiento y las veces que sea necesario. Es absolutamente clave que entiendas que necesitan y que leas “entre líneas” aquello que se quiso decir pero que no se dijo por miedo a cerrar la puerta a posibles candidatos destacados. En ocasiones las ofertas de trabajo son abiertas –ambiguas- por miedo a perder candidatos. Luego nos quejamos de que se apuntan 2.000 ;-)
  • Escribe en un papel las palabras clave que encierra la oferta. Si has realizado la lectura anterior con detalle, te será fácil sacar las cuatro o cinco palabras que definen la base de esa oferta.
  • Ten en cuenta que el reclutador cuando revise los CV’s realizará un escaneo rápido buscando esas palabras. Inicialmente se quedará con aquellos que le permitan detectar antes esas claves. No tiene mucho tiempo al principio, para el número de candidatos recibidos solo dispone de 30 segundos por persona.
  • Revisa y personaliza tu currículum. Incluye las palabras clave detectadas en la oferta dentro de la redacción de tu CV y en lugares destacados. Ayuda al reclutador en su fase de escaneo.
  • Ponle nombre y apellidos a tú currículum, sitúa inmediatamente debajo de tu nombre personal la definición del puesto, el nombre que le han dado en la oferta. Se supone que estás cualificado para esa oferta, de lo contrario, no te presentes.
  • Por último, no olvides que si pasas la primera fase es muy posible que seas “buscado” en el mundo digital, cuida tu CV 2.0. Es más, si dispones de un lugar en la red –un perfil de LinkedIn u otra red, un blog, una página de presentación o algo similar-  ponlo en el currículum, de esta forma estás optimizando el tiempo del reclutador y a la vez lo diriges donde te interesa.


Esto no te asegura que seas el seleccionado, pero seguro que te pone en igualdad de condiciones con otros candidatos, sino por delante. ¿Lo probamos? ¡¡Suerte!! 

domingo, 20 de abril de 2014

"Dulce crisis"

Tal vez este pequeño relato no siga la línea de publicación de este blog, pero no obstante he querido compartir algo que es posible esté ocurriendo en muchas de vuestras ciudades. De forma anónima, callada, muchas personas están sufriendo algo que ellos no imaginaban, aún así ayudan y son ayudados. No importa cómo llegaron, lo que importa es que están.

"Todos los días tomaba el mismo camino. Desde su pequeño trozo de libertad hasta su destino no había más de 10 minutos andando, el paso ligero, intentando no llegar tarde. Cuando entraba en el comedor social, se acercaba al mostrador, saludaba inclinando ligeramente la cabeza y tomaba su mandil colgado como siempre detrás de la puerta de la cocina, escrupulosamente lavado por la señora Lucrecia, que se encargaba de la pequeña lavandería del centro.

Las dos horas de servicio en el comedor eran para él un alivio, un espacio para sentirse bien, para abandonar sus pensamientos recurrentes, sus pesadillas presentes. Un ejército de platos sostenidos por manos temblorosas desfilaba ante él todos los días, unas manos que pedían dignidad, manos que él intentaba no mirar, no levantar la cabeza ni un instante era una de sus obsesionas. La otra, rezar mientras llenaba los cuencos de los demás para que ese día sobrase algo de comida, no podía soportar volver sin probar bocado.


De regreso a su hogar los pensamientos le comían el camino. Como una penitencia, los recuerdos se agolpaban en su menoria. Sus años de director comercial, su familia, sus amigos, sus compañeros de trabajo… desfilando por delante de él con la mano extendida, con el plato vacio, pidiendo dignidad. Se paraba delante de un quiosco que como un faro aparecía en medio de su recorrido. Dulce le dejaba ojear la prensa y las revistas, hasta que cruzaban sus miradas y una sonrisa. Dulce le guardaba cajas de cartón nuevas y le regalaba las pilas para su aparato de radio, su única conexión con el resto del mundo.

Cuando llegaba a su espacio, acomodaba las mantas sobre los cartones, reponía los trazos rotos por el tiempo, tomaba la radio, le ponía las pilas nuevas y sintonizaba las noticias. Estaba agradecido… Dulce crisis."



domingo, 13 de abril de 2014

La Energía de los Nuevos Recursos Humanos

Los Recursos Humanos (RRHH) en las empresas y las conversaciones que en ellas se generan tienen mucho en común, más aún si estamos en un entorno de cambio como el actual. Las relaciones entre los empleados de una organización generan una energía capaz de hacerla avanzar de forma vertiginosa o por el contrario la pueden frenar poco a poco, pero sin remedio.

Está perdiendo su sentido el Departamento de Recursos Humanos como lo hemos conocido hasta este momento. Ahora se plantean preguntas que deben ser resueltas de forma clara, inmediata y sin mucho formalismo: ¿Cómo es la relación de las personas de la organización? ¿Cómo es la relación de la empresa con los empleados? ¿Quién lidera esta relación? ¿Se está ofreciendo la información adecuada? ¿Se responde de forma clara a las demandas de los empleados? ¿Conoces las inquietudes de tu gente? ¿Cómo gestionas la comunicación?... y cuentas más se os puedan ocurrir.

En el libro Mundo groundswell (Charlene Li – Josh Nernoff, Empresa Activa) se ofrece una definición del mundo 2.0 que puede ser muy didáctica para los profesionales de recursos humanos: “Es un fenómeno social que consiste en que la gente utiliza las tecnologías para obtener lo que necesita pero no de las empresas, sino de otras personas.” Puedes leerlo de nuevo si quieres, pero lo cierto es que habla de la posibilidad de que las personas conectadas con personas puedan conseguir lo que necesitan, generar energía, sin que nadie medie en ello, ni siquiera la empresa donde trabajan.
Pero ¿Qué pasa dentro de la empresa? Las personas que forman una organización no están aisladas y por tanto forman parte de ese Mundo Groundswell, de ese mundo de relaciones, de ese mundo de buscar, compartir y descubrir cada día. Un mundo rápido, que evoluciona, que no espera y que seguramente trae para muchos de sus usuarios nuevas oportunidades de todo tipo.

Si un día tu empresa decide entrar en ese mundo, es posible que se encuentre a sus empleados, más bien es casi seguro. Ellos con sus relaciones, comunidades o seguidores estarán generando una energía que todo gestor de recursos humanos quisiera para él, para su entorno, para su comunidad interna. La pregunta es pues: ¿Por qué no somos nosotros desde dentro los que lanzamos o aprovechamos estos entornos de energía?

En este punto me suelo detener siempre ¿El motivo? Tiempo. Es el factor determinante que paraliza la iniciativa de la empresa para tomar decisiones en este farragoso terreno. Aunque en realidad, el factor tiempo encubre otro menos asumible por la dirección: El Miedo. Si, si, como lo lees. Miedo a que dirán, miedo a tener que escuchar, miedo a tener que dar explicaciones, miedo a no controlar, miedo a la libertad de aprender y compartir, en definitiva... Miedo a la energía generada por la relación de los empleados.

Después de leer algunos artículos y post sobre talento, en los cuales he aprendido sobre su gestión y su generación, así como sobre su recolección ;-) La conclusión es que hay una parte de esta energía a la que me refiero en este post que es la responsable de mantener y activar el talento de una empresa y el resto bien canalizada puede ser: Innovación. Porque no debes olvidar que.. “La energía no se crea ni se destruye, solo se transforma.” Un sistema aislado mantiene constante su cantidad total de energía, pero ese no es el caso de las empresas actuales, conectadas por miles de puntos con la sociedad que les rodea, con sus empleados, con sus clientes. Puntos que hacen que su energía se transforme ¿En qué quieres que se transforme la energía de tu empresa?

Si consideramos solo el factor tiempo como limitante de este desarrollo, propongo la creación de la figura del “Community Manager de los RRHH”, algo así como un “Community Manager Interno”. Alguien que ayuda a canaliza esta energía, un “Human Commnity”, que podría centrar sus esfuerzos en aspectos como:

  • Comunicación
  • Organización de equipos
  • Formación y desarrollo (desempeño)
  • Participación e Implicación (que no motivación)
  • Clima y cultura corporativa
  • Reclutamiento

No es descabellado pensar que la transformación de la actual función de Recursos Humanos pasa por algo muy ligado a la gestión de la relación de las personas que la forman. Es necesario cambiar los actuales departamentos de Recursos Humanos por otros que sepan usar la energía generada en las relaciones de sus empleados. Una función que debería llamarse “Sistemas Humanos”.

¿Te gustaría ser el Human Community de tu empresa? 
¿Cuál es tu opinión?

Una Idea de...

domingo, 23 de marzo de 2014

5 valores para Emprender a los 25

"Emprender puede ser un arte en estos tiempos, no olvides darle valor"

Lo prometido es deuda, cuando escribí el post “5 para Emprender a los 50me comprometí a escribir un post sobre algunas claves para emprender a los 25, lo cierto es que no se sabe si esta promesa se cumple solo para uno mismo o el lector de este Blog está deseando su publicación, esto lo dejaremos correr ;-) Un apunte general, lo mejor es no hacer “rimas fáciles” con el título.

Y en esta ocasión también debo empezar matizando, porque si la situación económica, le sumamos que el supuesto emprendedor tiene solo 25 años, me surge la misma exclamación: ¡Dónde vas alma de cántaro! (RAE: “Persona sumamente ingenua, pasmada o insensible”).

Las connotaciones de la palabra “Emprendedor -Que emprende con resolución acciones dificultosas o azarosas- me llevan por asociación de ideas a personas jóvenes, con ideas nuevas, con perfil para asumir riesgos, ágiles, con la mente abierta, sin prejuicios… mientras que emprender con 50 años me lleva a la idea de “la única salida”. No obstante, las dificultades pueden ser las mismas para ambos, incluso asumiendo estas ideas preconcebidas, el “mayor” asentará su aventura en la experiencia y el “joven” en su ilusión, en sus fuerzas intactas. Aunque ambos deberán tener el mismo talante: Superación.  
Disfrutemos aquí de 5 valores o razones o pilares para emprender con solo 25 años. De nuevo decir que no son recetas, pero si estímulos, razones, cachavas dispuestas de forma estratégica que permitirán hacer más fácil el camino.

  • Apasiónate. Es tu proyecto, eres joven, te lo puedes permitir. Mostrar tus sentimientos será una buena carta, no te comportes como si tuvieses 60 años, el hecho de que estés presentando o vendiendo una idea de negocio no significa que debes tomar el rol de persona seria y responsable que no debe mostrar la ilusión del que inicia algo en lo que cree. La pasión te dará credibilidad
  • No abandones la Curiosidad de seguir descubriendo. Recuerda que no hace muchos años no hacías más que preguntar sobre todo lo que ocurría a tu alrededor, la curiosidad del niño se pierde con los años, no la permitas. Si quieres emprender no olvides que no puedes cerrar tu mente con ideas fijas, deja eso para los más conservadores. 
  • Escucha. Pide consejo, déjate asesorar. No pienses que lo sabes todo, eso sí que no. Recuerda que aunque no quieras eres aún muy joven y que seguramente aquellos a los que cuentes tu idea para que te ayuden en el proyecto –por ejemplo para buscar capital- serán mayores que tu. Una actitud arrogante chocará con la mentalidad de aquellos que tiene la experiencia de la que tú careces. 
  • Se transparente y humilde. Piensa que el “espíritu emprendedor” no significa solo tener una idea genial, que nadie haya tenido nunca y que después de ponerla en marcha… te forras, eso solo le pasa a 1 de cada millón. Así que tendrás que trabajar, rodearte de un equipo, de socios, de compañeros de viaje. Si tu mochila está cargada de transparencia desde el minuto uno y la humildad es uno de tus valores, tendrás ganadas muchas de las batallas que te saldrán al encuentro. Las “malas artes”, la desconfianza, la soberbia si te dan ventaja será solo temporal. 
  • Se flexible y global. Deberás crear tu plan de negocio y en él mostrar todas las variables de tu negocio, pero no olvides que estás en un entorno cambiante, que lo que más se espera de una persona joven es la capacidad de adaptarse a esos cambios de forma rápida. Esa es una ventaja que tienes, muéstrala. Hacer que tu idea tenga una parte global, que no se cierre al localismo, que sea escalable. Eres joven y seguro que tus “ataduras” vitales son mínimas, no te crees más de las necesarias. Muestra que puedes disfrutar de tu proyecto con una visión amplia, sin fronteras. Tu zona de confort es aún reducida, no la amplíes con ese nuevo negocio que te dejará anclado en un lugar.

No hemos planteado complejos algoritmos para hacer de tu idea un negocio de éxito valorado en miles de millones, eso te lo tendrás que currar tú. Aquí tienes apuestas “humanistas” que pueden hacer de un joven emprendedor, un mejor compañero de viaje.

Después de leerlo..¿No crees que tengas la edad que tengas también te servirían?  


Deja tu opinión en los comentarios, así podremos aprender y compartir.

domingo, 16 de marzo de 2014

8 ideas para los de Recursos Humanos

Los departamentos de recursos humanos de las PYMES son los que tal vez han sufrido las mayores reducciones en los últimos años, tanto en medios “humanos” como en presupuesto, y lo que es peor… en iniciativa, en ideas, en seguir el camino emprendido a finales de la década de los 90 para formar parte del “Core Business” de la empresa. Ya nos caímos del guindo, ya no hay excusa alguna para seguir llorando sobre el supuesto maltrato sufrido por la gestión de las personas en las PYMES. Mito o realidad, cada profesional tendrá sus vivencias, las mías son claras: Nunca se tomaron en serio las políticas de gestión de personas, porque nunca se consideraron palanca esencial para mejorar la cuenta de resultados.

"Bodegón de Invierno" by Ximo Salas @xsalas
¿Podemos hacer algo ahora? ¿Hay nuevas alternativas de gestión? ¿Somos más conscientes del papel fundamental de las personas en las empresas? ¿Podemos mejorar la cuenta de resultados trabajando con las personas? (No entender bajarles el sueldo ;-) Mi respuesta es: Si, si, si y si. Sin más.

Si tenemos por delante la tarea de reactivar el área de recursos humanos de una PYME, proyecto apasionante y duro por lo ocurrido en los últimos años, no tenemos que perdernos en grandes planteamientos de manual, esmeradas estrategias o implantaciones de software con largos periodos de aprendizaje. No, no, no… vamos a lo sencillo. Empecemos por lo básico y no cometamos los mismos errores de antaño, porque caeremos de nuevo en el mismo agujero: El alejamiento del corazón del negocio, el distanciamiento con la realidad. Qué pasos pienso que pueden darse para iniciar este camino, enlacemos palabras…

  • Desaprender todo lo anterior, descartar toda política que haya proporcionado ambigüedad a la organización. Retribuciones por objetivos mal diseñadas, evaluaciones farragosas que nadie entiende ni aplica, planes de carrera irreales, estudios de clima realizados sin escuchar.
  • Poner oídos en todos los rincones de la organización, pero no a escondidas, no para espiar (Como nos pedían antes), sino para aprender, pero sobre todo para escuchar. 
  • Conocer el negocio, la competencia, saber de que hablas, de que hablan. No tocar de oído. 
  • Hablar con los empleados que forman el músculo de la empresa, no solo para sacar lo mejor de ellos, sino para saber que quieren, como pueden mejorar su entorno de trabajo. 
  • Trabajar para que prevalezca la honestidad y la transparencia, compartiendo y no escondiendo. 
  • Predicar con el ejemplo y ayudar a que todos lo hagan.
  • Comportarse como un ser humano y mostrar compromiso, al menos el mismo que pidas a los demás. 
  • Preocuparse y ocuparse de las personas.


Si consigues desarrollar estas ocho ideas, ya podrás empezar a plantearte otros retos más “materiales”, porque una cosa si debemos tener clara, lo que perciban de nosotros los demás no será el resultado de la implantación de un maravilloso software de gestión, sino más bien la sensación de proximidad, transparencia, honestidad y poder de ayuda que les proporciones.

“Nunca las sensaciones y los sentimientos contaron tanto como en estos tiempos, no te empeñes en comprarlos, solo vívelos. Compártelos”

Deja tu opinión e incluye nuevas ideas...

domingo, 2 de marzo de 2014

5 para Emprender a los 50

“Por la ventana de su despacho entraba el sonido hueco del debate del estado de la nación. No entendía lo que decían, era como el soniquete de los niños de San Ildefonso el día del sorteo de Navidad. Su vecino tenía por costumbre poner el aparato de radio a todo volumen, él desde su silla en el pequeño espacio improvisado en su casa, intentaba concentrarse en lo que había llamado su nuevo trabajo. Más bien su nueva ilusión, nacida desde la desesperación de sostener su alma inactiva, los últimos tres años.”

La verdad es que digan lo que digan los expertos, políticos y otras yerbas, nada de nada da pistas buenas en este país para que el camino de un emprendedor sea más fácil. Sin embargo, a muchos de los que hablan se les hace la “boca agua” con este tema, tanto por las facilidades que se están creando, como de lo necesario que es un país emprendedor para salir de la situación en la que estamos. Un ejemplo, en los últimos días el gobierno ha regulado el sistema de financiación por Internet “Crowdfunding”, la verdad es que después de leer sobre el tema, la regulación está hecha desde el máximo desconocimiento de este mecanismo de financiación y con el mayor de los desprecios para querer entenderlo. ¡Adelante con los machos!

Alma de Cántaro
Pero sigamos con lo nuestro, emprender. Matizando, porque si a lo que comentábamos antes -el entorno no es el más adecuado-, le sumamos que el supuesto emprendedor tiene más de 50 años. ¡Dónde vas alma de cántaro! (RAE: “Persona sumamente ingenua, pasmada o insensible”)

Parece que emprender con 25 años es casi un deber, una salida de éxito, mientras que emprender con 50 años es “la única salida”, y puede que sea así. No obstante ¿Quién tiene el entorno más fácil? Aquí cada cual arrimara el ascua a su sardina. Personalmente creo que el de 50 se encontrará con diferentes obstáculos, muchos de ellos sobrevenidos por el hecho de tener esa edad. El resto serán los mismos para ambos.

Sin embargo disfrutaremos aquí de 5 para emprender con más de 50 (No velan rimas fáciles) En otro post hablaremos de los 5 para emprender con 25. No son recetas, pero si estímulos, razones, cachavas dispuestas de forma estratégica que permitirán hacer más fácil el camino. 

  • “Experienciaté”. Disfruta de lo que tienes. Úsala, muéstrala, y convierte este activo en el principal capital de tu nueva empresa. Eso sí, no lo conviertas todo al modo experiencia, no seas el “abuelo cebolleta”, no cimientes tu proyecto en contar tus experiencias. Por más que sepas, hay un mundo por descubrir
  • Muestra Curiosidad Prudente. Abrirse a nuevas experiencias, aprender de nuevo, salir, explorar, conocer, sobre todo personas que hasta este momento jamás pensaste que estarían en tu entorno vital y profesional. Eso sí, hazlo con la prudencia que proporciona la experiencia, o no, total. 
  • Escuchar. Pide consejo, déjate asesorar. No pienses que tienes el pasaporte lleno de visas que te permiten pasar por todas las casillas sin pagar peaje. En muchas ocasiones escuchar es muy difícil para los que disfrutan de mucha experiencia vital, haz una prueba, si cuando está hablando otro ya estás preparando una réplica o un argumento contrario, piénsalo dos veces… No quieres escuchar. 
  • Abraza las nuevas tecnologías. Piensa, nunca es tarde para nada, bueno tal vez para todo no, pero no sirve al “espíritu emprendedor” eso de “yo ya estoy mayor para estas cosas”. Internet y las nuevas tecnologías de comunicación (Social Media) te darán muchas más opciones de las que puedas pensar, de las que seguro teníamos hace unos años. 
  • Ofrece más que pide. Si, si, como lo lees. ¿Pero cómo si es un negocio? ¿Tengo que ganar dinero? Cierto, y deberás crear tu plan de negocio. Pero este debe contener el valor de “ofrecer” más que el de “pedir”. Si ofreces un producto que rezuma talento con experiencia, súmale la opción de ser fuerte en su confianza. La opción de ofrecer más que pedir, da el sentido de confianza a lo que haces.



“Desde su ventana al mundo, su conexión con la nueva realidad, se proyectaba con toda su fuerza y experiencia. Ofrecía su talento, sin importar el interlocutor o el lugar. Aprendía. Compartía su sabiduría de años, esa que ahora las circunstancias querían enterrar por mayor y que él se había prometido no permitir que nadie tirase ni un solo puñado de tierra encima. En su mente un  reto, poner en marcha una idea para ofrecer felicidad a los demás. Algunos le llamaban Empresa. Él simplemente Un Sueño.”


¿Emprendes con 50?



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